Aquella tarde, la junta continuaba.
—Hay, ¿Por qué será verdad? No lo sé, supongo que ahora y desde siempre soy la escoria familiar y estoy desheredado de algo tengo que vivir, ya sabes tío, tengo un gato que mantener y ese gato puede que tenga gatitos, la familia crece, naturalmente debo tener un empleo para poder mantenerlo, si vieras al pobre y viejo Michiberto, el pobrecito tiene una pata coja…
—¡Basta de tus tonterías y deja tus estúpidos juegos John! No hare negocios contigo presente. — dijo el tío Bennett interrumpiendo y enfurecido por los juegos de su sobrino.
Katherine sonrió ante el desatinado comentario soltado por John y este le había guiñado un ojo. Sin duda alguna, aquel hombre siempre tenía una payasada que decir sin importar lo incomoda o seria de cualquier situación.
Henry, miraba a Katherine y como esta se había reído por lo bajo de las tonterías de John, había visto, además, aquel sonrojo colorear sus mejillas, John la estaba mirando a ella y no a su tío. Resultaba tremendamente doloroso ver aquella conexión que su hermano y exesposa parecían compartir. Katherine lucia tan hermosa y fuerte como nunca la había visto, sin embargo, estaba tan lejos de el a pesar de tenerla tan cerca…aquello, le estaba haciendo demasiado daño.
Katherine dirigió su mirada hacia Henry, su ex realmente lucia terrible a pesar de que se notaba el esfuerzo que había hecho para verse formal. Sus ojeras estaban marcadas, sus ojos hundidos y su piel carente de todo brillo, realmente parecía que lo estaba pasando realmente mal. Si no supiera que él había sido un completo cobarde e imbécil que se negó a creerle, quizás, podría pensar que Henry realmente la había extrañado y había sufrido por su ausencia, pero sabía que aquello no era así. Decidiendo dejar de verlo, se centró en lo que realmente era importante.
Su venganza.
—Señor Bennett, John es el director de este lugar y el CEO, cualquier decisión concerniente al mismo, debe de ser autorizada por el también, así que mucho me temo que no puede despedirlo de esta reunión, ambos estamos aquí para escuchar su propuesta, así que, adelante. — dijo Katherine defendiendo la posición de John.
Henry se mostró sorprendido de la diligencia y tenacidad que había mostrado Katherine al hablar a su tío así, además de defender a John. Lo celos que comenzaba a sentir lo estaban asfixiando, Katherine no debía de estar con su hermano, ella le pertenecía a él pues había sido su esposa, no iba a permitir que aquella relación siguiera prosperando a costa de su sufrimiento.
Katherine, era suya.
—Pero cuanto descaro, tu no deberías de hablarme así niña tonta, y mucho menos aun tener el cinismo de presentar a tu amante como tu aliado, ¿Es que no tienen vergüenza de lo que hicieron? Traicionaron a mi Henry de la peor manera y aun así se atreven a regresar para competir contra nosotros como si no hubieran hecho nada malo, mi oferta era comprar este miserable lugar para que formara parte de la cadena Bennett, pero ahora, veré que este lugar cierre sus puertas y que tú, niñita, no puedas volver a abrir ningún otro lugar sobre esta tierra además de que no puedas ejercer tu profesión, y hare lo mismo contigo John, tu, ya no eres mi sobrino. — dijo el señor Bennett dejándose dominar por la ira.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Exesposa al ataque! Ceo, tengo a tus gemelos.