Katherine se había dejado caer sobre su silla; ver a Henry enfrentándola después de tanto tiempo, había sido mucho más difícil de lo que había supuesto, era casi como ver a su hijo siendo un hombre adulto y eso le había dolido. Además, que Henry se hiciera el desentendido después de todo el daño que les había causado, la había hecho enfurecer.
¿Cómo era posible tal cinismo?
John miraba como Katherine parecía estar al borde de las lágrimas. Disgustado, miró como Henry y su tío ya se habían marchado tan tranquilamente después de soltar injurias sobre Katherine y el. Entendía que la mujer estaba sufriendo, después de todo, ella realmente había estado muy enamorada de su hermano, y que este hiciera como si no hubiera hecho nada malo, la había lastimado peor que si lo hubiera admitido. El mismo se hallaba realmente sorprendido de aquel grado de cinismo mostrado por Henry; toda su vida lo había tomado como el mejor de los hermanos, y había sido realmente devastador enterarse de todo lo que había sufrido Katherine por causa suya.
Acercándose a Katherine, John acaricio sus hombros por encima de cualquier mala intención intentando tranquilizarla. Entonces, sin poder contenerse más, la joven de cabellos rubios echo a llorar al sentirse tan traicionada…tan vulnerable. Abrazándola, John no dijo palabra alguna, tan solo se quedó allí, consolando en silencio a la mujer de la que comenzaba a prendarse, la ex esposa de su hermano.
Una vez que Henry había llegado a su casa, miró con recelo como Emily se maquillaba para salir nuevamente con sus amigas; nuevamente se había metido en su departamento como si fuese su casa, y los sirvientes insistían en dejarla pasar; sabía que aquello no podía ser nada más que las intenciones de su madre quien deseaba verlo casado con esa insufrible mujer.
“Estoy segura de que Henry tiene mucho más que decir de esa tarde que nosotros dos”
“Espero que disfrutes muy bien de lo que debió ser mío, de Katherine, me haré cargo yo”
Nada de lo que Katherine y John le habían dicho tenía sentido. ¿De qué lo estaban acusando? Aquella horrenda tarde el único que resultó realmente herido, había sido él después de descubrir la traición de su exesposa, y ver la lealtad de su hermano menor hacia ella; sin embargo, aquello dos habían actuado como si ellos hubiesen sido los únicos realmente perjudicados aquel día que deseaba olvidar con todas sus fuerzas. Algo más estaba pasando…algo de lo que se estaba perdiendo, y mirando a Emily Gibson, Henry frunció el entrecejo…esa mujer, había hecho algo más que solo acusar a Katherine, y tenía que averiguarlo antes de que su exesposa terminara por completo entre los brazos de su hermano.
Él también era inocente, e iba a defenderse de lo que sea que lo estuviese acusando.
Abriendo una botella de licor, Henry quiso pensar que aquello solo había sido cuestión de cinismo por parte de ambos, pero algo dentro de sí mismo le decía que no era del todo así.
Henry no se había convencido de que ellos, Katherine y su hermano, lo estaban engañando; tampoco quería creer que querían jugar con su mente haciéndole creer que él había sido el culpable de su aventura prohibida. Les haría ver que él no era el mismo hombre cobarde que permitió que su exesposa fuese humillada, tomaría a Katherine de vuelta para hacer su vida junto a ella y sus hijos, y que está dejara de ser tan miserable tal cual había sido todos esos años que la añoro como un loco. Eso era exactamente lo que el haría.
Desde su habitación, los pequeños Gabriel y Emma, veían a su madre llegando a casa con los ojos hinchados por las lágrimas. Los corazones de ambos se sintieron afligidos al mirar a su mamita sufriendo por algo que ninguno entendía.
—Tenemos que reunir a mamita con papito…y descubrir que fue lo que pasó para que ellos no estuvieran juntos. Tenemos que hacer que mamita y papito sonrían juntos, esa es nuestra nueva misión. — dijo Gabriel a su gemela.
Emma asintió. Los gemelos Gabriel y Emma, estaban decididos a reunir a sus padres de nuevo, desconociendo por completo aquella amarga historia entre ambos.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Exesposa al ataque! Ceo, tengo a tus gemelos.