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¡Exesposa al ataque! Ceo, tengo a tus gemelos. romance Capítulo 77

Katherine sentía los nervios a flor de piel. Los recuerdos de su apasionada noche con Henry parecían no tener intención de abandonar su mente en esos momentos. Aun a pesar de estar junto a Jackson, aun a pesar de ser su benefactor y mayor apoyo, no deseaba estar allí, la culpa de aquel error cometido, la mantenía en un hilo en donde todas sus emociones se estaban balanceando, amenazando con desbordarse.

—Mi hermosa dama, ¿Me harías el honor de concederme esta pieza? — dijo Jackson levantándose de su asiento, y ofreciendo su mano a la hermosa rubia para invitarla a bailar aquella melodía de violín tan romántica como aquel momento que para ella había preparado.

Con incomodidad y sintiéndose realmente miserable, Katherine había aceptado compartir aquel baile con Jackson…con su benefactor. Los suaves pasos ligeros, la hermosa cabellera rubia y sedosa y aquellos preciosos ojos que la miraban con demente devoción, la hacían sentirse como en un cuento, pero no uno de hadas, más bien, aquella situación se sentía tan irreal que se sentía mareada.

Jackson, el Duque de Sussex, era casi como un príncipe, no solo por su título nobiliario, si no, por aquella galantería tan cortes y caballerosa que había tenido hacia ella siempre. Él la había salvado de su miseria a ella, a su padre, y a sus gemelos, haciendo que los sacrificios de su padre realmente valieran la pena; él le había abierto puestas que ni siquiera sabía que existían y nunca la había dejado sola…aun así…ella no había logrado amarlo más allá que como un amigo.

¿Porque tenía que ser de esa manera?, ¿Por qué no había podido dejar de amar al hombre que la abandono y en su lugar amar al que permaneció con ella? ¿Por qué no podía simplemente amar al Duque de Sussex? Se sentía un fracaso…completamente culpable y miserable.

No debía volver a involucrarse con Henry, no debía de cometer un error más, ella tenía a Jackson Evan de Sussex, quien la amaba con devoción, quien la respetaba en todo momento y el príncipe que cualquier mujer soñaba con tener. Con Henry Bennett solo sería volver a cometer una equivocación que terminaría lastimándola aún más de lo que ya estaba…aun así, ella lo amaba; amaba tanto a su exesposo, que sentía morirse en ese mismo momento.

La voz de Jackson nuevamente la distrajo de sus tormentosos pensamientos, y viendo, casi con horror, como este se inclinaba ante ella como un príncipe con aquella pequeña caja en sus manos, hincado sobre el suelo y mirándola con anhelo, sintió casi desmayarse.

—Mi amada Katherine, soy un hombre solitario, uno que en ti encontró a aquella mujer por siempre soñada y añorada, la compañera ideal para mi…no hay un solo día de mi vida en que no te piense, no hay un solo momento en que no desee estar a tu lado. Quiero verte despertar a mi lado, ver tus sonrisas todos los días, que sea a mí a quien llamen tu esposo, ser yo quien te acompañe hasta el último de nuestros días…por ello, esta noche de nuestro aniversario, me atrevo a pedir aquello que mi corazón a anhelado desde el momento en que te conocí…— decía Jackson con devoción.

Katherine sentía como su corazón golpeaba con violencia, pero no por las mismas razones que latía así de desbocado como cuanto Henry estaba frente a ella. Estaba asustada, completamente aterrada, y en ese instante, todos los recuerdos de lo que Jackson había hecho por ella, se amontonaron en su mente ocasionándole un fuerte mareo que apenas pudo disimular…ella no podía rechazarlo, ella no podía rechazarlo aun cuando no lo amaba ni lograría amarlo jamás de la misma manera en que amaba y amaría por siempre a Henry Bennett, pues a ese hombre hincado frente a ella con ese anillo de diamantes que le ofrecía, se lo debía todo.

Capítulo 77: Cuestiones dolorosas. 1

Capítulo 77: Cuestiones dolorosas. 2

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