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¡Exesposa al ataque! Ceo, tengo a tus gemelos. romance Capítulo 80

En la ciudad de New York, Henry despertaba con una tremenda resaca. Había pasado la noche entera bebiendo de manera abusiva, impulsiva, e imprudente, sin embargo, sumergido en la pena de su miseria, nuevamente buscaba un trago para aliviar el dolor de su alma.

—Diablos Henry, ven acá, ¿Qué carajo haces en el piso? —

La reconocida voz de su hermano, saco de su estupor momentáneamente a Henry, y mirando a quien le tendía la mano, pudo ver a Jhon, su mejor amigo de infancia que le ayudaba a levantarse del suelo en el que se encontraba.

—¿Qué rayos haces aquí Jhon? No te pedí que vinieras. — dijo Henry rechazando la ayuda de su hermano.

Jhon se rio casi con tristeza...él también había visto la noticia sobre el matrimonio de Katherine, y alcanzaba a comprender lo que su hermano debía de estar sintiendo. En ese momento, no sintió odio por él, si no lástima.

— Vaya que estas hecho la m****a, vine en cuanto vi la noticia sobre Katherine casándose con el Duque inglés, y conociéndote, supe que seguro te habías tirado a la m****a, y sin ser realmente una sorpresa, no me equivoque. Mi madre me llamó, además, preguntado por ti, mencionó algo de un contrato que debías de firmar el día de hoy con los Smith. — dijo Jhon con seriedad, ayudando a Henry a levantarse de todos modos.

Henry chasqueo la lengua con molestia; se había olvidado por completo de aquel contrato, pues la noticia de la inesperada boda de Katherine, lo había sacado por completo de sus casillas.

—¿Qué han dicho los Smith? — cuestionó el Bennett sintiendo como le estallaba el dolor de cabeza.

Jhon suspiro.

— Solo por esta vez hice como abogado del diablo…me presenté en tu lugar, ya sabes, nadie sabe que nos odiamos y que los dos imbéciles hermanos se enamoraron de una misma mujer. Todo ha ido perfecto, tal y como lo dijiste, sin embargo, tus clientes se sorprendieron un poco al no verte allí, eres bien conocido por siempre estar presente en tus negociaciones, sin embargo, todo ha salido a pedir de boca tal y como era de esperarse. — respondió Jhon.

En aquel momento, Jhon finalmente comprendió lo que se negaba a comprender, Katherine jamás seria suya, ella jamás había dejado de amar a su hermano…y su hermano, jamás había dejado de amarla. Mirando a Henry, por primera vez en muchos años supo que él, en realidad, no había sido el único culpable, que aquella mentira dicha por Emily Gibson los había destrozado a todos de manera irremediable, y acercándose a Henry, lo abrazó.

Henry se sorprendió de aquel inesperado gesto de su hermano menor; Jhon también había sufrido por culpa de su estupidez, y aquella culpa la tendría por siempre, sin embargo, en ese momento no quiso pensar más allá, y abrazando de vuelta a su hermanito, su fiel amigo y compañero de juegos, sollozó.

En silencio, ambos hermanos se abrazaron, comprendiendo bien el sentir del otro, y en silencio, ambos hermanos que amaban a una misma mujer comprendieron que aquel odio entre ellos, en realidad, jamás había existido.

En Francia, Katherine se lamentaba por la decisión que por culpa había tomado, y mirando a sus pequeños Gabriel y Emma, nuevamente sintió que les había fallado…por primera vez en mucho tiempo, Katherine tan solo se abrazó de sus gemelos durmientes, deseando volver atrás en el tiempo y luchar por el amor de la familia que siempre deseo formar junto a Henry Russel…luchar contra el rencor que los dividió.

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