Entrar Via

Florecer en Cenizas romance Capítulo 174

—Fabiola, no es para tanto, solo es un chequeo, no hay razón para que te pongas tan a la defensiva. El señor César también lo hace pensando en la familia Lucero y en Agustín —dijo Sebastián con voz seria.

Sebastián no quería poner a Fabiola en esta situación, pero deseaba que ella misma tomara la decisión de alejarse de Agustín.

Si Fabiola no cooperaba, no le quedaba más remedio que darle una lección.

—Seguro que está asustada porque sabe que no está embarazada, por eso tanto nervio —soltó Karla con una sonrisa maliciosa.

Alejandra miró a Fabiola, visiblemente nerviosa.

—Fabiola...

Fabiola respiró hondo y miró al señor César.

—Acepto ir al hospital a hacerme el chequeo...

De cualquier forma, aunque el resultado fuera negativo, el divorcio dependía de Agustín.

Si Agustín aceptaba el divorcio, ella no pondría objeciones.

Pero si él no quería, seguramente encontraría la manera de arreglarlo.

—Entonces vamos al hospital —gruñó el señor César, apoyándose en su bastón mientras salía del lugar.

Karla, sintiéndose victoriosa, le dedicó a Fabiola una sonrisa triunfal antes de salir. Saltando de alegría, le escribió a Paulina:

[Ahora mismo vamos a hacerle el examen de sangre a Fabiola. No está embarazada, se le acabó la suerte.]

Para el señor César, que Fabiola no estuviera embarazada era un asunto muy serio.

A sus ojos, ella era una mujer que se había acercado a Agustín solo por interés, mintiendo todo el tiempo...

No había forma de que el señor César la aceptara en la familia Lucero.

Sebastián miró a Fabiola con cierta lástima. Quiso decirle algo, pero ella ni siquiera le dirigió la mirada y salió junto a Alejandra del cuarto del hotel.

Sebastián soltó un suspiro. No le importaba que Fabiola lo odiara en ese momento. Estaba convencido de que, al final, ella entendería sus motivos.

Todo lo hacía por su bien.

Pensaba que Fabiola seguía siendo demasiado ingenua, dejándose llevar por sus emociones, sin entender lo complicadas que eran las cosas en la familia Lucero.

Si seguía con alguien como Agustín, seguro terminaría mal.

...

Hospital Costa Esmeralda.

Si lograba no divorciarse durante tres años, sería suficiente para asegurarse un futuro estable.

Para entonces, aunque las familias Benítez y Gallegos quisieran vengarse, ya no sería tan fácil.

—Vaya... —Alejandra soltó un suspiro—. ¿Y Agustín qué piensa de todo esto?

—Agustín quiere ayudarme a ganar tiempo, que me embarace lo antes posible, pero... no lo logré —admitió Fabiola, bajando la mirada, sintiendo el corazón apretado.

De pronto, Karla apareció con paso firme y expresión burlona.

—Fabiola, ya casi sale el resultado, y créeme que estoy esperando ver cómo terminas —arremetió Karla sin piedad—. ¿Sabías que al señor César le dan asco las mujeres interesadas y de moral dudosa como tú? Cuando salga el resultado, ya te imaginas lo que te espera.

Fabiola apretó las manos, guardando silencio.

—Fabiola... ¿por qué no vas a pedirle perdón al señor César? Si quieres, voy contigo —sugirió Alejandra, intentando levantarse, pero Fabiola la detuvo.

Negó con la cabeza.

Fuera lo que fuera, lo enfrentaría sola.

—Antes hubo otra mujer que quiso casarse con Agustín. Inventó un rumor, le dijo al señor César que estaba embarazada de él. ¿Y sabes qué pasó? Esa mujer desapareció por completo. Nadie supo más de ella... así que ya te puedes imaginar cómo terminó —Karla seguía intentando asustar a Fabiola.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Florecer en Cenizas