Entrar Via

Florecer en Cenizas romance Capítulo 210

—Hoy Regina dijo que quiere presentarte a algunas personas del medio, si te interesa, puedo organizar el encuentro —comentó Agustín, volteando a ver a Fabiola, quien se recargaba en su hombro como un conejito apachurrado, con la energía medio caída.

Se veía tan tranquila.

—Ajá, ajá —contestó Fabiola, de inmediato se le encendieron los ojos.

Agustín soltó una sonrisa resignada. Sí, su conejita seguía siendo toda una apasionada por su carrera.

—¿Así que eso te alegra tanto? —le preguntó con cierta picardía.

Fabiola asintió con entusiasmo.

Para ella, que Agustín estuviera dispuesto a abrirle puertas en su carrera y hasta apartara tiempo para ayudarla a hacer contactos, era motivo de una felicidad tremenda.

Cuando terminaron de preparar los ingredientes, Agustín decidió cocinar él mismo.

Fabiola se quedó de pie a su lado, mirándolo con los ojos llenos de chispas.

Es que Agustín sumaba puntos en todo.

Parecía que no había nada que no supiera hacer, y todo lo ejecutaba a la perfección.

En serio, era una persona increíble…

...

A la mañana siguiente, Agustín llevó a Fabiola al hospital para el control del embarazo.

Revisaron varios valores, la mayoría estaban bien, aunque la progesterona salió un poco baja.

—Tienes que cuidarte mucho —le advirtió la doctora a Fabiola—. En las primeras semanas existe la posibilidad de un aborto espontáneo. No cargues cosas pesadas ni te golpees, ¿sí?

Fabiola sintió un nudo en el estómago. Siempre había sido alguien sensible y escuchar eso le cayó como una losa.

Si ese bebé no llegaba a término, ¿cuánto tiempo más podría durar su matrimonio con Agustín?

¿Cuánto más podría disfrutar de la felicidad y los beneficios que él le daba?

El miedo y la inseguridad la invadieron.

—No te preocupes tanto —le susurró Agustín mientras la tomaba de la mano al salir del hospital—. La doctora le dice lo mismo a todas, pero si descansas y te cuidas, todo va a estar bien. Fabiola, lo más importante ahora es que sigas con tus estudios, el embarazo es algo que va de la mano, no te presiones tanto.

—Claro, yo cumplo lo que prometo —afirmó Agustín, entrelazando sus dedos con los de ella mientras salían—. No importa si este bebé nace o no, el trato sigue en pie.

Fabiola se dejó llevar en silencio. En ese instante, el bullicio del hospital quedó lejos; solo podía escuchar el latido acelerado de su corazón.

¿De verdad podía tener tanta suerte, haber encontrado a alguien como Agustín?

Si no supiera cómo eran las cosas con él, pensaría que estaba soñando, o peor, que había caído en una estafa amorosa.

Quizá, después de veintitrés años de mala racha, al fin le había llegado su momento.

O tal vez, esos veintitrés años de bajón solo existieron para que pudiera encontrar a Agustín.

...

Por fin se fijó la fecha para la reunión de excompañeros.

Ximena andaba súper activa en el grupo, diciendo que ahora que ya salieron de la universidad, iba a llevarles regalos a todos, porque después sería difícil volverse a ver.

Aunque en el fondo, lo que quería decir era que pronto cada quien tomaría su propio camino, que ella iba a triunfar y su estatus solo subiría más y más.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Florecer en Cenizas