—Últimamente no sé por qué tengo el triple de casos que antes. Llego a casa a altas horas de la madrugada, hoy hasta el tío Rodrigo tuvo que ir a recogerme.
¡Dios mío, eres increíble! O sea que lo tuyo con Yago Leal va en serio, y yo que pensaba que solo querías usarlo para darle celos a Hugo y que volviera contigo.
Vani, si era la segunda opción, te aconsejo que te rindas. Ese Hugo Yáñez tiene el corazón de piedra. Nunca se va a enamorar de otra mujer que no sea Cristina.
Vania se sintió extremadamente impotente.
—Te juro que no es así.
Estuvieron hablando por teléfono durante más de media hora, hasta que Vania se sintió tan exhausta que Nati finalmente la dejó en paz.
Natalia colgó el teléfono justo cuando Rodrigo Quintana entraba a la casa.
—Tío Rodrigo...
Le dedicó una sonrisa sumamente dulce.
Aunque Vania le había repetido hasta el cansancio que estaba bien, ella seguía preocupada y quería ir a verla a la casa de los Leal.
—Mjm.
Rodrigo la había escuchado hablar con Vania y frunció el ceño de forma casi imperceptible.
—Estaba pensando que...
Ella mantuvo su sonrisa encantadora, pero antes de que pudiera terminar la frase, Rodrigo la interrumpió sin contemplaciones.
—Ni lo pienses. Son casi las doce de la noche y mañana tienes tres juicios pendientes. Vete a dormir.
Fue una orden que no admitía réplica. Natalia bajó la cabeza, desanimada, pero intentó un último esfuerzo.
—Pero, ¿y si a Vani le pasa algo?
Rodrigo esbozó una sonrisa fría.
—Si a ti te pasa algo, a ella no le pasará nada. Ha intentado quitarse la vida tantas veces en cinco años y sigue viva. ¿De verdad crees que eres más resistente que ella?
...
Natalia no tuvo más remedio que callarse.
Pensándolo bien, estaba tan ocupada que no tenía tiempo ni para respirar.
De no ser porque vio en las redes sociales que la parejita de Cristina y Hugo se había vuelto tendencia por presumir su amor, casi habría olvidado que Vania seguía en medio de su calvario.
—Tío Rodrigo, me voy a dormir.
Se levantó del sofá con resignación, masajeándose los hombros adoloridos.
En estos dos meses había llevado juicios a un ritmo frenético. Su fama había crecido tanto que a donde quiera que iba, la gente le rogaba con fajos de billetes que los representara.
Con la mirada fija en la figura de Natalia hasta que desapareció al final de las escaleras, el rostro de Rodrigo se ensombreció aún más.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...