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Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama romance Capítulo 435

Vania bajó los documentos que tenía en las manos, apagó la computadora de emergencia y desconectó su memoria USB.

Sus movimientos fueron fluidos y rápidos; cuando Cristina entró, la pantalla ya estaba en negro antes de que pudiera ver lo que había en ella.

—¿Quién te dejó entrar? Lárgate. El trato entre Grupo Nexo y Corporativo Alba ya terminó, y no habrá más colaboraciones.

—Esta no es tu casa —añadió Vania—. Si quieres montar un berrinche, vete a tu empresa, o llamaré a seguridad de inmediato.

Cristina estaba convencida de que Vania era cómplice de Lily.

Y no se equivocaba al pensarlo.

—En la premiación, hiciste que Cherry me tendiera una trampa, pero no te sirvió de nada. Has estado trabajando para Lily todos estos años. ¿Qué información planeas robarnos?

Vania, sin inmutarse, colocó su propio celular sobre el escritorio.

—No eres la única que sabe grabar. Todo lo que acabas de decir lo tengo registrado. Cada una de tus palabras será usada como evidencia para demandarte por difamación.

Cristina creía tener acorralada a Vania y que podría obligarla a revelar la verdadera identidad de Lily.

Después del ridículo que había hecho en una ceremonia internacional, necesitaba desesperadamente descubrir quién era esa persona.

Para recuperar su dignidad, solo tenía una opción: encontrar a Lily.

Si lograba que Lily se convirtiera en su escritora fantasma, podría seguir usando ese nombre a su favor.

A largo plazo, sería un beneficio enorme tanto para ella como para Corporativo Alba.

Vania la miró con ojos gélidos.

Sabía perfectamente lo que tramaba. La ambición desmedida de Cristina estaba escrita en toda su cara. Tanta prisa por encontrar a Lily solo significaba que quería adueñarse de los derechos de autor.

Cristina sonrió con sorna.

—¿Crees que tus amenazas me asustan? Después de lo que pasó en la premiación internacional, ¿aún no entiendes cómo funcionan las cosas?

Cristina la estaba provocando abiertamente. Estaba segura de que Vania ya había sido testigo del poder de Hugo y de lo mucho que él la protegía.

Vania no entendía cómo Cristina tenía el descaro de mencionar la premiación.

—Te refieres a cuando subiste a un escenario a robar la identidad de otra persona y te corrieron a patadas.

—Alguien de la talla de Lily jamás se reuniría contigo —continuó Vania—. Y tú no tienes derecho a saber quién es.

Cristina se atragantó con sus palabras y su rostro se ensombreció.

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