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Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama romance Capítulo 599

—¿Vani, en dónde estás?

Al escuchar la voz de Yago, Hugo frunció el ceño y esbozó una sonrisa cargada de malicia y crueldad.

—Está conmigo, en la cama.

Yago pensó que era una broma de mal gusto o que Hugo solo intentaba provocarlo.

—Señor Yáñez, esto no tiene ninguna gracia. Espero que me devuelva a Vani sana y salva.

Yago temía por la integridad de Vania.

¿Por qué Hugo tenía su celular?

Le parecía una provocación demasiado vulgar y baja.

—Vania y yo somos marido y mujer. Aún es mi esposa, ¿qué tiene de malo que esté en mi cama?

La réplica de Hugo dejó a Yago mudo.

Hugo y Vania, efectivamente, seguían siendo marido y mujer.

Habían firmado el Acta de Divorcio por su cuenta, pero los rumores decían que los altos mandos habían rechazado el trámite y harían una visita de inspección. Yago le había dado refugio a Vania; si las autoridades indagaban y consideraban que había saboteado un matrimonio militar, se enfrentaría a cargos gravísimos, incluso si no tenían ningún amorío real.

Pero...

Que Hugo hablara así era sumamente indignante.

Yago no se hacía falsas ilusiones de terminar junto a Vania.

Pero su cariño hacia ella no iba a desaparecer de la noche a la mañana.

Poco a poco, había empezado a verla como a una hermana menor y sabía de sobra las atrocidades que Hugo le había hecho en el pasado.

—Es imposible, Vani merece a un hombre mejor que la valore. Y aunque ese hombre no sea yo, jamás volvería con usted. Señor Yáñez, no intente engañarme con esas estupideces.

»Cualquier problema que tengan, le exijo que la regrese a salvo. Le doy dos horas. O hace que Vani me llame de vuelta, o en dos horas llamaré a la policía.

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