Vania miró a Hugo.
Bajó la mirada, pero en sus labios se dibujó una sonrisa imperceptible.
Ahí estaba.
Por supuesto.
Él iba a testificar a favor de Cristina.
Antes de que la obligaran a subir a la patrulla, Vania logró enviarle un mensaje a Natalia Funes.
—En mi expediente clínico hay un certificado de diagnóstico psiquiátrico. Ve al hospital y busca a una doctora de apellido Liao; ella tiene todo mi historial. Es muy buena persona, nos ayudará.
Después del breve caos en el salón, los organizadores intercambiaron miradas e interrogaron en silencio a los dos gigantes empresariales.
Hugo finalmente había intercambiado su asiento con el profesor Zavala y vuelto al lado de Cristina.
—Continúen —ordenó con frialdad.
Cristina se sentó, aliviada, y comenzó a quejarse.
—Apenas logré cruzar un par de palabras con el profesor Zavala, no tenía ganas de hablar. Al parecer está del lado del Grupo Nexo.
Hugo respondió, indiferente:
—Ese es su problema.
Cristina cerró la boca de golpe.
El presentador estaba listo para retomar el ritmo. Su mano apenas rozó la tela que cubría el robot cuando Yago se puso de pie.
—Nuestra compañía suspenderá su participación en esta licitación. Retiramos el proyecto de la mesa.
Ante esa declaración, no solo los organizadores palidecieron. Las élites empresariales, que esperaban ansiosas por invertir, perdieron la compostura.
—Señor Leal, no vale la pena perder esto por una mujer. Este proyecto tiene muchísimo potencial, yo ofrezco mil millones.
—Yo también invierto, déjenos ver de qué se trata. Ofrezco dos mil millones.
Las ofertas llovieron rápidamente, subiendo cada vez más de tono, pero la expresión de Yago se volvió aún más severa.
—Este proyecto es el fruto del trabajo de nuestra Directora de Tecnología. Hasta que ella no esté sana y salva, no revelaremos nada. Y cualquier avance futuro dependerá estrictamente de ella. Lo lamento.
Yago estaba a punto de irse cuando Cristina se levantó con elegancia.
—Señor Leal, los negocios son negocios. Si se deja llevar tanto por las emociones, ¿cómo pretende liderar una empresa?
Estaba ansiosa por saber qué maravilla había logrado diseñar Lily para Vania. Se arrepentía de no haber esperado a que el robot completo se presentara antes de haber sacado su propio concepto apresuradamente. Encima, Vania los había dejado en ridículo frente a todos.

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