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Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 334

Una pierna larga y recta, cubierta por un pantalón negro, se le atravesó de golpe.

Con un silbido en el aire, le pegó durísimo en la espalda a Jóker.

Jóker se fue de bruces, rodó por el suelo y escupió sangre.

Kiara bajó el pie, limpia y precisa, y le plantó la suela en el pecho.

Pero…

en el instante en que lo inmovilizó, apareció un punto rojo en medio de su frente.

Marcada directa.

Kiara se tensó y alzó la vista.

A lo lejos, en un edificio alto, un francotirador la tenía en la mira.

—¡Ja, ja, ja…! La Muerte Viviente, ¿creíste que no tenía plan B? —Jóker se rio como loco al ver el punto rojo—. Si yo me muero, tú tampoco sales viva. Por muy buena que seas peleando… ¿vas a ser más rápida que una bala?

Esto no era teatro.

No iba a haber tiempo para discursos.

En cuanto la mira se fijó—

el francotirador jaló el gatillo.

La bala salió, cortó el aire y se fue directo a la frente de Kiara.

Por rápida que fuera, no era más rápida que una bala.

Y podía, claro, haber levantado a Jóker para usarlo de escudo.

Pero vivo, Jóker valía más.

Aún servía.

—¡Agáchate!

Un grito ronco tronó.

Todo pasó en una fracción de segundo.

En el instante en que el punto rojo apareció, Joaquín se lanzó hacia Kiara por puro instinto.

Cuando salió la bala, él ya la había cubierto con el cuerpo, apretándola contra su pecho, tapando la marca con su espalda.

Al mismo tiempo, rodó con ella.

Y en el corazón se le expandió una sensación rara, eléctrica.

Del otro lado…

Jóker vio cómo se le apagaba la última esperanza: ni así habían logrado el tiro.

¡Qué suerte de la chingada!

Y no se esperaba que Joaquín… la protegiera así.

Los miró una vez y se levantó a jalones, queriendo aprovechar para salir corriendo de la mansión.

Afuera todavía tenía gente.

Si lograba salir, podía volver a intentarlo.

De pronto, allá afuera se encendieron un montón de faros, cegadores, como si fuera de día.

Con el rugido de los motores, Jóker alcanzó a distinguir varias camionetas con un emblema especial, alineadas alrededor, cerrando el perímetro.

Bajaron decenas de elementos armados, con una presencia fría, y rodearon la mansión sin dejar huecos.

***

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