Entrar Via

Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 378

Interrumpir así era una grosería.

Pero cuando vieron la invitación en la mano de Tristán…

Aunque por dentro lo despreciaron, por respeto a los Carrasco solo asintieron con frialdad y soltaron un “ajá” de compromiso.

Ni uno se detuvo.

Simplemente lo rodearon y entraron al rancho.

Y después…

Por más que Tristán sonriera y tratara de sacar plática…

Lo único que recibió fueron respuestas cortantes, de trámite.

Algunos hasta lo ignoraron por completo: ni le tomaron la mano que extendía, como si no existiera.

A Tristán se le fue poniendo la cara cada vez peor.

Dana iba detrás, entre enojada y desesperada, muerta de vergüenza, y no aguantó:

—Pinches clasistas… Cuando Cata se case con una familia de verdad y los Zúñiga volvamos a levantarnos, a ver quién se atreve a menospreciarnos. ¡Entonces van a venir a rogarnos!

Tristán también traía el coraje atorado, con la cara hecha piedra.

Samuel sentía que se lo tragaba la tierra; le ardía la cara de la pena.

Él, siendo de los Zúñiga… ¿cuándo había pasado una humillación así?

—Papá… ya déjalo. Esos tipos se sienten intocables. Ni de chiste van a fijarse en nosotros —dijo Samuel, irritado.

Aunque tuvieran la invitación de los Carrasco y estuvieran en una fiesta de ese nivel…

Los Zúñiga seguían siendo los Zúñiga al borde de la quiebra.

Para esas familias, ellos no eran nadie.

Era ir a hacerse pasar un coraje.

Tristán ya estaba de malas; con lo que dijo Samuel, se puso peor y lo fulminó con la mirada.

Benjamín se apresuró a intervenir:

Capítulo 378 1

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste