"Manuela"
Las chicas me despertaron muy temprano, expulsaron a Flavio del cuarto el día anterior y durmieron conmigo, hicieron un montón de tratamientos faciales, dijeron que mi piel necesitaba estar descansada para el gran día. Todo era una exageración. Ya me habían arrastrado a un salón en el pueblo vecino donde habían hecho un montón de cosas, incluyendo esas uñas francesas maravillosas, pero aun así inventaron mascarillas faciales para la noche y gorro en el cabello.
Apenas desayuné y las chicas ya empezaron a prepararme como si fuera una muñeca. Me bañé y cuando regresé al cuarto ya había una maquilladora y una peinadora esperándome, hicieron un trabajo perfecto, un maquillaje ligero y un chongo bajo de novia en mi cabello.
—¿Qué opinan? —Me volteé hacia las chicas, todavía en bata, pero señalando mi cara.
—¡Manu, eres una muñeca! —Catarina se puso las manos en el pecho. Ellas también ya estaban maquilladas y peinadas, pero las únicas que estaban listas eran Mel y Olivia.
—Muy bien, ahora, chicas, vayan a arreglarse que Oli y yo cuidamos a Llavero. Y no se atrasen. —Melissa las puso a todas afuera y después vino hacia mí con una bolsa blanca en las manos—. Llavero, compré esto para que uses hoy.
—¿Qué es? —Sonreí y tomé la bolsa. Era un body blanco de encaje, con las copas en satén, atrás se abotonaba como si fuera un sostén separado de la tanga, haciendo un hermoso recorte. Era la lencería más linda y delicada que había visto jamás—. ¡Es hermoso, Mel!
—Te di la lencería de tu primera vez y ahora te doy la de la noche de bodas. Eres como una hermanita para mí, Manu. Tengo mucho orgullo de la mujer linda y fuerte en la que te convertiste. —Melissa estaba emocionada. Su corazón era demasiado grande y yo la había adoptado como hermana también.
—¡Sigues siendo mi maestra! —Ella sonrió y nos abrazamos.
Me puse esa lencería hermosa y me sentí poderosa, ya estaba pensando en la cara que iba a poner mi grandote cuando me viera con ella. Melissa y Oli me ayudaron a ponerme el vestido y Oli me puso la mantilla. Me arreglaron y cuando estuve lista me miraron secándose las lágrimas.
—¡Deberíamos haber contratado una ambulancia, Oli! El delegado va a tener un infarto cuando vea a Llavero. —Melissa me hizo reír—. Ahora nos vamos porque ya es hora y tú esperas a que tu papá venga por ti.
—Tu hermano va a traer tu ramo, fue él quien mandó hacerlo, como tú pediste. —Oli me mandó un beso y salieron dejándome ahí.
Estaba nerviosa, miré por el cuarto, pero mis ojos se detuvieron en un objeto sobre la cómoda. Sobre la cómoda estaba la foto de mi madre vestida de novia. La miré y me miré en el espejo, éramos muy parecidas.
—¡Quisiera que estuvieras aquí, mamá! Durante toda la vida sentí falta de tu amor, aun sin saberlo. —Pasé la mano por la foto, esa ausencia la sentiría para siempre. Un toque en la puerta me despertó de mis pensamientos—. ¡Pasa!
—Quise venir antes que papá por... —Camilo dejó de hablar en cuanto me vio, después de cerrar la puerta y voltearse.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....