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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 203

La piel de la joven era radiante, y sus ojos, ligeramente indiferentes, brillaban como las estrellas más hermosas del cielo nocturno, haciendo imposible apartar la mirada.

En sus oídos resonó la voz de su tío abuelo de hace un momento: «Si te pido que la cortejes, ¿lo harías?»

El corazón de Caleb se saltó un latido y sintió cómo las orejas le ardían.

—¿Me permites pasar? —preguntó Roxana alzando una ceja al ver que aquel sujeto se había quedado pasmado mirándola como un bobo.

—L-lo siento, Roxana —se disculpó Caleb rápidamente, haciéndose a un lado y sosteniendo la puerta con caballerosidad.

—No es nada —respondió ella restándole importancia al asunto y entró directamente.

Una vez que ella estuvo adentro, Caleb se marchó a toda prisa.

Al llegar a la planta baja, se detuvo y, sintiendo que el corazón le latía a mil por hora, tuvo que llevarse una mano al pecho para intentar calmarse.

Había huido aterrorizado por una chica.

¡Qué vergüenza!

Justo cuando por fin lograba recuperarse, sonó su teléfono. Era una llamada de su casa.

—Caleb, esta noche es el ochenta cumpleaños de la Matriarca Beatriz. Por favor, no llegues tarde. Tu tía me insistió muchísimo en que te llevara. ¿A qué hora terminas tus clases para enviarte al chofer?

La que hablaba era su madre, Blanca Valente.

Caleb miró la hora.

—Mamá, ve tú primero a la Mansión Sandoval. Ya me puse de acuerdo con el chofer para que pase por mí a su hora.

***

Mientras tanto, en la oficina del rector.

El lugar estaba en completo silencio, como si estuvieran inmersos en una guerra fría.

Aunque Don Abelardo seguía sentado en su silla acolchada, ya había perdido por completo la compostura y autoridad que mostró ante su sobrino nieto. Sus ojos, antes severos, ahora reflejaban cierto nerviosismo mientras lanzaba vistazos furtivos hacia Roxana.

Roxana, en cambio, estaba recostada tranquilamente en el sillón, jugando en su celular.

Un minuto después, Don Abelardo no pudo soportar más el silencio y preguntó:

—Muchacha, ¿no venías a verme por algún asunto? ¿Por qué no dices nada? Ya me estás poniendo nervioso.

Capítulo 203 1

Capítulo 203 2

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