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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 889

Al final, Patricio obligó a Roxana a subir a la plataforma.

Escondido entre la multitud, Valeriano Sandoval la reconoció al instante.

En comparación con los otros tres hombres, su disfraz no la hacía verse muy fuerte.

Pero no la reconoció por su cuerpo, sino por esa mirada que, a pesar de fingir miedo, seguía irradiando una profunda calma.

Quizá por todo lo que había sufrido desde niña, siempre tenía una frialdad que la mayoría de la gente no poseía.

Esa frialdad parecía ser parte de ella, arraigada en lo más hondo de su ser.

Y él, siendo experto en leer las miradas de los demás, tenía la de ella grabada en la memoria.

Por eso estaba seguro de que era ella la que estaba en la plataforma.

No entendía por qué había subido, pero no tardó en ajustar su plan.

Roxana recorrió la multitud con la mirada de forma disimulada, y sin querer, sus ojos se cruzaron con unos aún más oscuros que la noche.

Se detuvo un segundo y apartó la vista con naturalidad.

Por lo visto, ya había localizado a Tigre y a Bastián.

Qué alivio.

¡Fuuuum!

Una intensa llamarada se encendió alrededor del campo de arena y comenzó a avanzar en círculo, en el sentido de las agujas del reloj.

Las llamas rojas iluminaron la emoción y el frenesí de los presentes.

El ambiente estalló de inmediato, como si quisieran asustar a la mismísima noche.

—¡Venga, que empiece de una vez!

—¡Sí! ¡Ya estamos listos, traigan a esos inútiles!

—¡Más vale que mi gallo gane, le metí mucho dinero, y si pierdo, lo mato a golpes!

—¡Tráiganlos ya! ¡Queremos ver cómo corren por sus vidas!

Para satisfacer el morbo de la multitud, empujaron al centro del círculo a un grupo de hombres demacrados y con la ropa hecha harapos.

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