De inmediato, ingresó una serie de códigos y volvió a llamar.
Esta era su línea secreta con Julián.
Pasó casi un minuto antes de que alguien al otro lado respondiera.
—Jefa.
Roxana notó el agotamiento en su voz, y su tono se volvió de inmediato más preocupado.
—¿Qué pasó?
Julián no esperaba que ella lo dedujera sin siquiera decírselo. Tras un breve momento de estupor, suspiró.
—Recientemente surgió un nuevo virus llamado M6 en nuestra zona. Solo requiere tres días para convertir a un hombre fornido en un anciano esquelético.
Roxana frunció el ceño.
—Dime los síntomas exactos.
—Al principio, los infectados solo sienten dolor muscular. Al segundo día, sufren espasmos incontrolables en las extremidades. Para el tercero, ya no pueden salir de la cama; el más mínimo contacto empeora su dolor de manera severa. Desde la infección hasta la muerte pasa una semana en el peor de los casos, y no más de quince días en el mejor.
Al escuchar el informe, la voz de Roxana se volvió más sombría.
—¿Por qué no me informaste apenas ocurrió?
Julián supo que probablemente estaba enojada y se apresuró a explicarle.
—No es que no quisiera, Jefa. Yo tampoco estaba al tanto. Recién me di cuenta cuando nuestra gente comenzó a presentar estos síntomas. Llevo toda la semana lidiando de emergencia con esta situación y no he tenido un respiro. Mi plan original era contactarla hoy.
Roxana dio por válida su justificación.
—Comunícate con la Mansión Sandoval. Diles que esta noche tengo tiempo para atender el caso.
Julián se sorprendió.
—Pero Jefa, ¿no me dijo que últimamente estaba muy ocupada con sus estudios y que no tendría tiempo?
—Quiero investigar este virus y aprovechar para cerrar el asunto de los Sandoval de una vez. Más adelante tendré menos tiempo.
Al enterarse de que ella se encargaría en persona, Julián por fin sintió un gran alivio.
Con la Jefa a cargo, ¡no había virus que se resistiera!
—Entendido, lo haré de inmediato. Pero Jefa, el brote ocurrió en Puerto Esmeralda. Queda muy lejos de su ubicación, ¿llegará a tiempo?
Al escuchar esto, Roxana recordó que ya le había dado su palabra a Sonia para ser juez en el Concurso de Música Dorada.
Faltaban cuatro días para el evento. ¿Lograría hacerlo a tiempo?



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