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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 288

—En cuanto a la acusación de haber esparcido el virus M6, es muy seria. Sin pruebas sólidas, estaríamos hablando de difamación. Pero si existe evidencia real, no dudaré en solicitar una investigación a las autoridades superiores.

Gaspar se quedó sin palabras: «...»

«Eran meras suposiciones mías. ¿De dónde voy a sacar pruebas?».

En ese momento, prácticamente todos estaban del lado de Roxana y Don Abelardo. Por mucho que le disgustara a Gaspar, no podía cambiar el curso de la situación.

Sintiéndose humillado, se fue indignado.

Tras su partida, los demás médicos que se habían dejado influir por él se disculparon rápidamente con Roxana y Don Abelardo por sus prejuicios.

Poco después, los superiores se enteraron de todo.

Habían estado negociando con el Gremio Lobo Sangriento para conseguir el antídoto contra el M6.

Para sorpresa de todos, resulta que el remedio ya estaba en Puerto Esperanza, por lo que ordenaron a Don Abelardo enviarles un informe detallado sobre lo ocurrido.

En cuanto Don Abelardo colgó el teléfono, se llevó a Roxana a un rincón para hablar en voz baja.

—Pequeña Roxana, estoy a punto de informar sobre la recuperación de Andrés Blanco a los altos mandos. ¿Estás de acuerdo con hacer pública esta receta?

Él mismo había revisado la fórmula. A simple vista, parecía sencilla, pero las proporciones y los ingredientes eran sumamente complejos.

Nadie podría haber dado con esa fórmula si no era alguien con vastísima experiencia en medicina.

Y por muy brillante que fuera la chica, dudaba de que tuviera ese nivel de maestría.

Así que sospechaba que la receta provenía de una eminencia mucho más grande.

Al notar lo que él pensaba, Roxana dijo sin inmutarse:

—Claro, puedes hacerla pública.

De todos modos, ella ya había revelado esa fórmula en la Región de los Tres Oros.

La falta de duda por parte de Roxana hizo crecer las sospechas de Don Abelardo.

—Dime la verdad, ¿esta fórmula tiene algo que ver con "Teodora"?

Si alguien era superior a ella, solo podía pensar en Teodora, el genio detrás de la Esencia Primordial.

Roxana le devolvió una mirada elocuente.

—Si lo fuera, ¿qué harías al respecto?

La mirada de Don Abelardo vaciló por un instante, pero fue sincero.

Al volverse, Roxana notó a su hermano y a Valeriano lanzándose miradas de fuego.

¿Por qué el ambiente se sentía tan extraño?

Resultó que, mientras Don Abelardo conversaba con su hermana, Darío había aprovechado para acorralar a Valeriano y exigirle que le confesara todo lo que sabía sobre la identidad secreta de ella.

El muy sinvergüenza respondió que, en su primer encuentro, ya había intuido que Roxana podría ser la gran maestra de los medicamentos.

Pero que lo confirmó sin lugar a dudas cuando, poco después de que él comprara el Elíxir de Renovación a un precio exorbitante, ella misma fue a tratarlo.

Al oír esto, la moral de Darío cayó al suelo.

Él había estado allí en ese momento y jamás sospechó que la persona vestida con túnica larga era su propia hermana.

¡Ni siquiera imaginó que la experta farmacéutica que llevaba buscando desesperadamente había estado frente a él todo ese tiempo!

Sentía un nudo insoportable en el estómago.

Resultaba que su hermana confiaba más en alguien ajeno que en él, su propio hermano.

—Hermano, ¿nos vamos?

De repente, una voz serena y suave lo sacó de sus pensamientos.

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