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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 729

—¿Qué me diste?

Gisela sintió el líquido incoloro e inodoro deslizarse por su garganta, y un terror absoluto y desconocido se apoderó de ella.

Siete sonrió con frialdad.

—¿No querías ganarle? Esta es tu única oportunidad.

Gisela se metió los dedos en la garganta, desesperada por vomitar el líquido.

—Ni te esfuerces. Desde el segundo en que lo tragaste, el veneno ya se estaba mezclando con tu sangre.

La voz de la joven sonó como un susurro de la misma muerte, destrozando los nervios de Gisela.

Yara se tapó la boca con más fuerza, sin atreverse siquiera a respirar hondo, aterrorizada de que en el siguiente segundo la chica también le obligara a tragar veneno.

—¡¿Tienes idea de quién soy?! Si me haces esto, ¡¿no tienes miedo de las represalias de la familia Rivera?! —Gisela estaba al borde del pánico absoluto, pero no tuvo más remedio que usar el poder de su familia como escudo.

Siete la miró como si estuviera viendo a una completa idiota.

—¿Acaso las niñas ricas de cristal nacen sin cerebro? Si me importara un poco tu patética familia, ¿crees que estaría haciendo esto?

El rostro de Gisela palideció por completo. La familia Rivera era profundamente respetada en Veridia, e incluso los altos mandos del gobierno los trataban con extrema cortesía.

Pero, para esta chica, su apellido no valía absolutamente nada.

¿Quién demonios era esta psicópata?

Siete leyó el terror en sus ojos, pero no se molestó en explicarse. Simplemente, con una sonrisa helada, le dijo:

—Te voy a dar dos opciones: o le ganas a Roxana Soler y te doy el antídoto, o vas corriendo al hospital a que te hagan una transfusión de sangre y renuncias a la competencia.

Gisela estaba temblando de pies a cabeza, abrazándose a sí misma.

Quería elegir la segunda opción, pero como estudiante de medicina, sabía perfectamente que algunos venenos dejaban secuelas irreversibles incluso con un lavado de sangre.

Además, esta tipa estaba demasiado tranquila. Era obvio que tenía un as bajo la manga si intentaba escapar.

Por otro lado… ella era la superior de Roxana. Ganarle no debería ser un problema.

Con eso en mente, no dudó más y eligió la primera opción.

¡Al menos así se aseguraba de seguir con vida!

Siete no se sorprendió por la decisión y asintió con sarcasmo.

—Perfecto. Estaré esperando tus buenas noticias.

En el recinto.

Siete se sentó y cruzó miradas con Patricio Solís, que estaba a tres filas de distancia. Luego se acomodó en su lugar, vigilando la salida que daba hacia los baños.

Para su sorpresa, nadie salió.

Ese pequeño ratón resultó ser bastante astuto.

La segunda ronda de la competencia comenzó oficialmente.

El desafío consistía en sintetizar una fórmula llamada U30.

Se trataba del anestésico más innovador del mercado.

Básicamente, la versión mejorada del U29, que era el más utilizado en todos los grandes hospitales.

Sabiendo que los estudiantes jamás habían trabajado con esto en la práctica, el comité decidió que un profesor realizaría la síntesis del U29 frente a ellos. Luego, los participantes tendrían que realizar el procedimiento y, utilizando su propio razonamiento lógico, crear el U30.

—El objetivo del U30 es reducir al mínimo los efectos secundarios en el paciente y, al mismo tiempo, lograr el efecto anestésico perfecto.

Mientras hablaba, el profesor comenzó a realizar la mezcla del U29.

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