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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 434

Darío no dudaba del profesionalismo del doctor, pero para estar seguro, decidió tomarle el pulso a Elba y revisar sus signos vitales.

Comprobó que no había toxinas ni daño orgánico.

Luego revisó el pulso de Luisa. El cáncer de mama la había debilitado, pero no presentaba ningún otro síntoma anómalo.

—Papá, ni la tía Luisa ni Elba están envenenadas.

—Entonces, ¿qué les pasa? —preguntó Rafael, confundido.

Darío lo pensó un momento antes de concluir:

—Si no mienten y realmente fueron obligadas a tragar algo, pero el hospital no detecta nada, lo más probable es que hayan ofendido a un experto en medicina que decidió darles una lección.

Al decir eso, la imagen de su propia hermana, un genio médico, cruzó por su mente.

¿Acaso Roxana ya se había enterado de que Nicanor había orquestado su secuestro?

Marina, desesperada por encontrar a su hija, entró en pánico.

—¡Roxana no está con ellas! ¿Se la llevó ese supuesto experto? He escuchado que esas personas brillantes tienen mal carácter. ¿Le habrá hecho daño? ¡Rafael, manda a buscarla ahora mismo! ¡Podría estar en peligro!

Rafael también se angustió.

—Marina, cálmate. Valeriano está con ella, no dejará que le pase nada malo.

En ese instante, el dolor de Luisa y Elba cesó, dejándolas exhaustas.

Al ver que seguían preocupándose por Roxana en lugar de ellas, Luisa no pudo contenerse.

—¡Rafael, soy tu única hermana! Elba y yo fuimos torturadas casi hasta la muerte, ¿y ni siquiera preguntas cómo estamos? ¡Prefieres preocuparte por esa mocosa malagradecida! ¡Estás traicionando la promesa que les hiciste a nuestros padres antes de morir!

Darío se enfureció al escuchar el chantaje emocional de siempre.

—¡Tía Luisa! Cuando te aliaste con Nicanor para secuestrar a Roxana, ¡no te importó en lo más mínimo que mi padre fuera tu hermano mayor!

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