Camila levantó la vista de su teléfono al sentir una presencia frente a ella, bloqueando su camino hacia la entrada del edificio.
—¿Fernando? —dijo, sorprendida—. ¿Qué haces aquí tan temprano?
Él no respondió de inmediato. Simplemente la miró, y la intensidad en sus ojos la hizo sentir extrañamente vulnerable.
—Tenemos que hablar —dijo finalmente, su voz era baja y seria.
—Estoy a punto de entrar a una reunión. Si es sobre el proyecto, podemos...
—No es sobre el proyecto —la interrumpió él.
Dio un paso más cerca, su mirada buscando la de ella, obligándola a prestarle toda su atención.
—Anoche te vi cenando con el Dr. Benjamín Reyes.
Camila frunció el ceño, sin entender a dónde quería llegar.
—Sí, es un viejo amigo de la familia.
—No —dijo Fernando, sacudiendo la cabeza lentamente—. Es más que eso, ¿verdad?
Su corazón comenzó a latir más deprisa. Una sensación de alarma se extendió por su cuerpo.
—Tú también eres su estudiante, ¿no es así?
La pregunta la golpeó como una bofetada. Se quedó paralizada, el aire atrapado en sus pulmones. Su silencio fue toda la respuesta que él necesitó.
La expresión de Fernando se suavizó, la certeza reemplazando la duda.
—Lo sabía —susurró, más para sí mismo que para ella.
Continuó, su voz ahora cargada de una urgencia por confirmar el resto del rompecabezas.
—Los dos proyectos principales de Axon AI. "Quasar" y "Nexus". Fueron idea tuya. Tú dirigiste el desarrollo, ¿cierto?
Fernando cerró los ojos por un instante, asimilando la enormidad de la verdad. La injusticia. El desperdicio.
Cuando los abrió de nuevo, su mirada estaba llena de una emoción nueva. Una mezcla de asombro, respeto y una feroz, casi violenta, necesidad de protegerla.
—Dios mío... —murmuró—. Camila...
Dio un paso instintivo hacia ella, pero se detuvo.
—Tu secreto está a salvo conmigo —dijo, su voz era un juramento solemne—. No le diré a nadie. Te lo prometo.
Camila finalmente encontró su voz, aunque era apenas un susurro.
—¿Por qué?
Él la miró, y la respuesta fue simple y devastadora en su sinceridad.
—Porque el mundo ha sido lo suficientemente injusto contigo.

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