Finn
Varias horas felices después, volvimos a revisar a los niños e intentamos encontrar un lugar para dormir. Para mala suerte de Bennet, el sillón de la sala era todo lo que había. Aunque tampoco podía enojarse con nosotros: esa casa de la manada no estaba diseñada como la de Ryker en Luna Oscura, una mansión que albergaba a cien personas.
A mí, en realidad, me gustaba mucho estar allí. Cada espacio se aprovechaba, nada se desperdiciaba ni sobraba. Me quedé dormido con Greta acurrucada entre mi cuerpo y el respaldo del sillón, pensando en todas sus preocupaciones respecto a los niños. Demonios, también eran las mías. Los lazos que teníamos con todos los niños, pero con Trinity en particular, no se parecían a nada que hubiera experimentado antes.
Incluso de cachorro, cuando Nan me acogió, jamás sentí esa atracción hacia ella como la que sentía por esa pequeña. Me fui quedando dormido pensando en lo que quería de esa vida, ahora que por fin había conseguido lo único que siempre deseé... un hogar.
Mis sueños fueron lúcidos. Greta y yo caminábamos tomados de la mano, Trinity corría alrededor de nuestras piernas en un campo abierto. Las dos se reían y me sonreían. Entonces la escena cambió al campo de entrenamiento; las dos estaban allí también. No observando desde afuera, sino a mi lado; trabajábamos todos como una unidad.
Trinity era mayor, con el fuego de Greta ardiendo en la mirada, el cabello castaño rojizo ondeando a su alrededor mientras rechazaba oponente tras oponente. No podía estar más orgulloso de la mujer en que se estaba convirtiendo. Cambió de nuevo, más oscuro esa vez.
El aire estaba cargado de tensión, una bruma azul-negra hacía imposible ver más allá de la longitud de mi brazo. Un grito desgarró el aire. No era Greta; su timbre ronco era reconocible en todo momento. ¡Trinity! Me necesitaba, nos necesitaba. Sentía su pánico recorrerme como si fuera propio. Alguien intentaba arrebatárnosla, pero no podía ver lo suficiente para llegar hasta ella. Peleaba contra nada más que niebla, las manos no lograban aferrarse a nada tangible. Sentía que me asfixiaba, los pies se hundían como en arenas movedizas y los brazos me pesaban como plomo, y entonces un peso me embistió sacándome todo el aire de los pulmones.
Un calor se me extendió desde el pecho hacia todas las extremidades. Los músculos se relajaron mientras todo el cuerpo se calentaba. Estaba ardiendo. Abrí los ojos de golpe. Jadeaba, pero algo me inmovilizaba. Miré y vi a Greta justo donde se había dormido a mi lado, pero sobre el pecho, y la causante de mi golpe de calor repentino: una cabecita de cabello castaño rojizo descansaba justo sobre mi corazón, con la cara inclinada de modo que casi juntaba la frente con la de Greta.
Respiré hondo, absorbiendo el aroma de ambas. Estaba allí, nadie intentaba llevársela, nadie iba a llevársela, no podían; ni siquiera soportaba la idea de que se fuera, si mi sueño servía de indicador.
—¿Estás bien? —Un susurro llegó desde detrás de mi cabeza y me sobresalté—. ¡Perdón! No me di cuenta de que no estabas del todo despierto. Debe haber sido una pesadilla terrible. Me sorprende que no las hayas despertado con tus gruñidos —Kennedy se movió para que pudiera verla sin sacudir a mis niñas.
“Mis niñas”. Había tenido el mismo pensamiento en el sueño también. Me gustaba cómo sonaba eso.
—Sí. —Exhalé—. Solo una pesadilla. En serio necesito averiguar si hay sobrevivientes de la manada de los niños. No soporto no saber si se van a quedar de forma permanente o no. Me encariñé. —Señalé con un gesto y luego envolví con el brazo a la pequeña acurrucada sobre mi pecho, acomodándola bajo el mentón.
—Te entiendo. Yo empecé a tener sueños sobre todas las cosas malas que le pueden pasar a Rosalie casi de inmediato. Debe ser cosa de padres, preocuparse por todo y por nada al mismo tiempo. —Me sonrió, tomando asiento en el sillón blando al otro lado de la mesa de centro—. Entonces, ¿es tuya?
No era la primera vez que me hacían esa pregunta, y la respuesta seguía siendo la misma.
—Sí, creo que sí, pero ¿eso me convierte en mala persona?
—¿A qué te refieres?

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