Capítulo 162: jAy, Adelina Salas!
Tras aquel descarado comentario, Lina hizo oídos sordos; solo quería ir a casa, tomar un buen baño caliente y dormir hasta que se le quitara esa sensación de aturdimiento.
Patrik le ayudó a sentarse en la silla de ruedas; luego de ello, juntos salieron de la habitación y fueron hacia el estacionamiento del hospital. Antes de que Patrik pudiera ayudar a Lina a levantarse, esta ya se había quedado completamente dormida.
—Señor, ¿A dónde quiere que lo llevemos? — preguntó el escolta con amabilidad.
—Déjame las llaves, tú ve en la otra camioneta, vamos a casa. —dijo Patrik sabiendo que lo que había decidido era lo mejor.
Él bien podría llevarla a su apartamento, aunque, en ningún momento hablaron de dónde vivía. Por la mañana, este la había pasado a recoger donde habían acordado; no creyó necesario saber dónde vivía; ahora mismo se lamentaba por aquello.
Aunque, si lo pensaba bien, en su estado, supuso que no sería conveniente dejarla sola. Aquello lo había estado meditando todo el camino y verla completamente dormida lo vino a reafirmar, así que, sin pensarlo más, decidió llevarla a su penthouse.
—Sí, señor...
Patrik con sumo cuidado la subió al asiento de copiloto, la aseguró y luego comenzó el camino hacia su casa.
Taylor trabajaba para una filial del Grupo Montemayor, cuando en ese entonces el CEO era el gran Evaristo Montemayor. El hombre creía que haciendo bien su trabajo y cumpliendo con todo al pie de la letra, su familia y él podrían llevar una vida tranquila y honesta; sin embargo, la vida tenía otros planes para ellos.
Patrik tenía apenas 4 años cuando su padre un día simplemente ya no llegó a casa; él era muy pequeño para entender qué sucedía. Él simplemente recordaba que una mañana su padre se había despedido de él al salir para el trabajo; después de ahí, no lo había vuelto a ver, al menos no hasta su funeral.
—"Taylor Moore: principal orquestador del desvío de más de quinientos mil millones de dólares en empresa automotriz".
Eso era lo que decían los diarios de aquella época; él mismo los vio cuando comenzó a buscar una explicación a la muerte de su padre.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Mujer Que Nunca Fui (de Alut)