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La noche que te convertiste en la madre de mis hijos. romance Capítulo 12

Norman.

Durante toda la noche, me dedique a arrancar gemidos de placer y lujuria, deje de contar las veces que ambos llegamos al paraíso. Pasamos la noche entre sesiones de sexo, comer para recuperarnos, y conversaciones íntimas. Fue aquí como descubrí como nacieron mis hijos, y la cicatriz que le dejaron a su madre tras la cesárea que tuvieron que practicarle, ya que Roy William era demasiado grande e impedía que su hermana naciera, corrían el riesgo que, si esperaban a que la naturaleza siguiera su curso, Ailan Caroline podría tener problemas de sufrimiento fetal.

Cuando nos duchamos vi la pequeña cicatriz que se observaba en la parte baja del abdomen de mi mujer, ella intentó taparlo, porque temía que me pareciera desagradable, pero yo, al contrario, le aparté las manos y me arrodillé para besar y acariciar esa parte. Me excitaba esa pequeña cicatriz, no sólo porque por allí nacieron mis hijos, sino porque hacía que despertara mi instinto de hombre, y demostraba que yo había sido responsable de que esa mujer tan excitante, se convirtiera en la madre de mis hijos. Era mía.

Por otro lado, me sentí frustrado al saber que todos esos meses, mientras Yvaine, pasaba el puerperio recuperándose de una cesárea, tenía que encargarse sola de dos bebes. También me contó cómo se enteró que estaba embarazada, o como descubrió que su embarazo era de mellizos. De que siempre tuvo claro que los quería tener. Le pregunté porque le había puesto el nombre de nuestros padres, si había pensado en mí, como padre de sus hijos y alguna vez pensaba decírmelo.

-" Si te soy sincera, en un principio, solo pensé en huir, tenía miedo que me los quitaras, estaba harta de ser maltratada por mi familia, por mi exnovio. Gracias a sus manipulaciones, había perdido mi virginidad, mi nombre y mi trabajo. E incluso si tu no hubieras intervenido esa noche, hubiera sido violada por un viejo pervertido, al que mi prima me vendió. Sabía que, de esa noche, fui tan culpable yo como tú, quizás yo más, ya que te rogué para que me hicieras tuya. Sabía que en algún momento tenía que decirte lo de los niños, me propuse

que al menos tuvieran el nombre de tus padres y los míos, ya que en cierta forma sus abuelos deben de saber, de alguna forma, que sus nietos les seguirán, no solo en descendencia, sino los horraran con su nombre"- me dijo.

Me sentí horrado, pero algo me llamó la atención de las palabras de Yvaine.

-" Así que fue su prima quien lo preparó todo y pago a la rata de Garnet para que robara el proyecto para la construcción de chalets de lujos cerca de Boston. Encima pretendía que parte del pago fuera la virginidad de mi mujer. Si no llego a intervenir...solo de pensarlo tengo ganas de destruir algo"- pensé acariciando la espalda de mi esposa mientras la abrazaba en la cama, después de nuestro último encuentro sexual.

Note como se iba quedando dormida, y era normal ya que llevábamos una maratón, y esta podría considerarse la segunda vez que ella tenía encuentros sexuales con un hombre, mejor dicho, encuentros sexuales con el único hombre con quien los tendría el resto de su vida.

Había sido una larga noche, mañana seguro se volvería a sentir adolorida, siempre me arrepentiré por haber cometido el error de dejarla sola después de aquella primera noche. Si hubiera estado a su lado, cuando se levantó, la hubiera ayudado, cuidado y protegido de todo, e incluso nos hubiéramos enterado juntos del embarazo y demás, pero para descubrir a Garrett, y arreglar todos los errores que había provocado ese desgraciado, me llevo más de lo previsto. Además, pensaba que había conseguido convencerla con mi video y que me esperaría, otra equivocación. Además, debido a mi empeño de buscar a mi mujer y a mis hijos, dejé escapar mi castigo a todos aquellos que se portaron mal con ella.

Jason me había enviado la información que le pedí de la familia de Yvaine, los Campbell, y de Harry Walter, el exnovio. Ambos habían seguido con su vida, Los Campbell y los Walter estaban preparándose para unir sus empresas mediante un matrimonio, el de sus hijos Harry y Maryori. Era sorprendente que el exnovio de Yvaine y su prima ahora fueran pareja y se hubieran comprometido, aunque no me sorprende los traidores se reconocen a sí mismos.

La madre de Maryori, tía materna de mi mujer, había intentado quitarle la propiedad heredada de sus padres en varias ocasiones, mediante sobornos a políticos corruptos, pero al yo intervenir esos intentos se ha visto frustrados, no me he dado a conocer todavía pero ya iba siendo hora de iniciar mi venganza, como primera medida enviaría a la jefa de diseño,

Yvaine Stewart, alias Yvaine Miller, a supervisar los trabajos en los salones y habitación del hotel Miller, construidos por las empresas Campbell y diseñados por las empresas Walter.

Esta fue la primera trampa que creé para arruinar a ambas empresas, el siguiente paso sería que mi mujer se encargara de todo y sea la representante del conglomerado Miller, aunque conociéndola se daría cuenta que todo esto ha sido planeado por mí, así que será mejor que Brandon, el gerente de Miller Constructor, se lo encomendara como primera de sus acciones como directora de diseño, si Yvaine recurría a él para que le librara de esa responsabilidad lo haría sin dilación y buscaría otro método.

Pero todo esto debo pensarlo mañana ahora me conformaba con tener a mi mujer en mis brazos después de nuestra primera noche como marido y mujer. Tras suspirar y besarla en la frente me deje vencer por el cansancio.

Cuando me desperté aun tenia a esa preciosa mujer en mis brazos, noté como la luz que entraba por la ventana hacía que se le viera más bella aun de lo que ya era. Suspiré e intenté controlarme las ganas de besarla, porque sabía, que, si lo hacía, no iba a parar. Además, estaba seguro de que hoy, se encontraría bastante adolorida, sólo tenía que observar cómo se marcaban esos moretones en su cuello, y seguro que en más partes de su cuerpo. Yo también me sentía algo aletargado, y dolorido, como después de un entrenamiento intenso en el gimnasio, tenía picores en mi espalda y mis hombros, seguro que alguno de los arañazos que me habían provocado mi mujer al clavarme las uñas durante nuestros ataques de pasión, o las mordeduras que había recibido mis hombros, mientras la penetraba habían dejado huella en mí.

Sonreí al saberme marcado por la madre de mis hijos, era pequeña, un espíritu de aspecto frágil, pero había sido la mujer que había sacado sola a dos bebes pece haber sido engañada, desprestigiada y abandonada, por las personas que la deberían haberla querido y protegido, entre ellos, y de algún a forma que aún no me perdonaba, yo.

Era también la mujer, que en mis brazos se transformaba en una diosa lujuriosa, salvaje, y decidida, que sabía lo que quería e iba a por ello, me volvía loco.

Sentí como comenzaba a despertar y justo cuando abrió los ojos y los fijó en mí, por unos segundos, tuve miedo que se arrepintiera por haberse dejado llevar, pero cuando me sonrió, ese miedo desapareció, para que el deseo de besarla, fuera casi insoportable. Tuve que hacer uso de mi férreo control, para no acabar besándola y continuar con nuestra sesión de sexo descontrolado.

-" Buenos días, señora Miller"- le dije sonriendo.

-" Buenos días, esposo"- me dijo haciendo que mi corazón se acelerara de manera repentina, mientras ella intentaba estirarse, me encantaba que me dijera eso, y algo me decía que iba hacer lo indecible para escuchárselo decir cada mañana. Tuve que volver a la tierra cuando unos pequeños quejidos salieron de la boca de mi esposa, al notarse dolorida.

-" Creo señor Miller, que ayer nos pasamos de apasionados"- me dijo mientras intentaba incorporase con dificultad. - "¡Me duele todo!, ¿Podría la próxima vez ser más comedido y menos apasionado, esposo?"- me dijo sonriendo.

-" Podría, pero tengo miedo que la exigente y apasionada señora Miller, me castigué por ello"- le dije enseñándole los arañazos que estaba seguro había en mi espalda. El gemido de incredulidad que soltó Yvaine me confirmaron que era así.

-" Tendré que hablar con esa señora no me gusta que marquen lo que es mío. Ahora sino le es mucho, ¿podría llevarme a la ducha?, dudo que pueda caminar, y necesito agua caliente para aliviar mis músculos doloridos, sobre todo porque en breve tus hijos querrán comer, y mis senos están comenzando a ponerse pesados."- Me sugirió sonriendo.

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