Norman.
Mientras Yvaine dormía a mi lado, después de una noche de "reconciliación", tras nuestra primera desavenencia matrimonial, me puse a pensar como había cambiado mi vida desdés hacia un año.
¿Conocen esa sensación de cuando estas en un sitio por primera vez, pero sabes que allí es donde debes estar? Esto también se le puede aplicar a las personas. Cuando estoy con Yvaine y los niños, tengo la sensación que ese es mi sitio en La Tierra.
No soy una persona emotiva que se deja llevar por los sentimientos, más bien, todo lo contrario, Me enseñaron a controlarlos, a no dejar que tu rival sepa lo que piensas.
Pero desde que ella, y mis hijos entraron en mi vida, tengo la sensación que vivo en una montaña rusa de emociones constante. Siempre me había considerado una persona intrépida, sin miedo, nada me alteraba, ni siquiera cuando tuve que suceder a mi abuelo a los veintidós años, por sus problemas de corazón, como CEO del grupo Miller. Muchos altos directivos, intentaron manipularme pensando que sólo era un joven estudiante universitario en su último año, que jugaba a ser jefe. Pero se llevaron una sorpresa.
Mi abuelo me había educado desde pequeño para ser su sucesor, ya con trece años ya leía las actas de las reuniones de accionistas y directivos, como quien lee un cuento. Con diecisiete, ayudaba en la creación de proyectos empresariales a mi abuelo. Conocía el funcionamiento de cada empresa adherida al grupo.
Prácticamente en los últimos quince años yo he sido el responsable de la confección, la forma de trabajo, proyectos y dinámica empresarial, que se utilizaba en Miller Holding. Llevé a las empresas de mi familia, a ser la cuarta multinacional más importante de Estados Unidos.
Pero desde que Yvaine apareció en mi vida, muchas de las cosas que yo creía prioritaria han cambiado, han surgido miedos, sentimientos y sensaciones que desconocía, y en ocasiones me cuesta controlarlos.
El miedo que sentí cuando Ailan Caroline se puso enferma, aunque fuera sólo un susto, casi me hace volverme loco. No saber o no poder controlar, lo que les ocurría a mis hijos, el pensar que habrá cosas en este mundo que podrán dañarles, sin que yo pueda evitarlo, es la más horrible de las realidades a las que yo me he sometido.
Lo peor de todo, es que se, habrá otras ocasiones en las que se enfermen, conozcan a gente que les dañaran de manera consciente o inconsciente, tomaran decisiones equivocadas, que no serán beneficiosas para ellos, y tendrán que vivir su vida, sin que su padre esté a su lado para protegerlos. Aunque tengo claro que mientras pueda, hasta mi último aliento, estaré a su lado.
Roy William y Alian Caroline, son lo más importante de mi vida, y también, mi mayor punto de débil. Son capaces de darme la mayor de mis alegrías, y al mismo tiempo, hacerme que sienta el peor de los miedos.
Miré a la mujer que estaba a mi lado. La abracé para sentir su respiración y el latido de su corazón mientras dormía.
Ella también, trastocaba todo mi mundo. Por primera vez he sentido lo que son los celos, la pasión que consigue que, hasta tus principios, se tambaleen, el miedo de que esa felicidad se esfume en algún momento, sin que tú puedas controlarlo.
Todo esto adornado, con lo que tengo que admitir, es esa sensación qué hace que te des cuenta, que ya no eres tú mismo, sin esa persona y que serás capaz de hacer lo que sea, por tan sólo verla sonreír.
Al descubrir todo esto, me sentí abrumado. Todas estas sensaciones, me hicieron agobiarme, tenía la sensación que me faltaba el aire, que no podía respirar, necesitaba salir del cuarto, para poder calmarme.
Con cuidado para no despertarla, la solté de mis brazos y salí de la cama, para aclararme las ideas. Ya en mi despacho, decidí centrarme en el trabajo, quería tener la mente ocupada, para recobrarme antes de que Yvaine se despertara. No necesitaba dormir mucho, con un par de horas tenía.
Mientras trabajaba, descubrí que Jason me había mandado un correo que tenía la información, videos y fotos, donde se me comunicaba los informes, que se estaba recogiendo de los últimos cinco días, del seguimiento que había ordenado, de la prima de Yvaine, Maryori y su prometido, ex de mi esposa, Harry Walter.
Según la información que me habían proporcionado, la relación que existía entre Maryori y Harry, era infiel por ambas partes, ya que cada uno hacia su vida a espaldas del otro. Ambos habían continuado teniendo amantes. Sobre todo, Harry, era muy asiduo a las casas de citas, y a todo tipo de fiestas, donde hubiera modelos guapas.
Por otro lado, Maryori, solía tener relaciones con sus asistentes o sus guardaespaldas, le gustaban los hombres guapos y musculosos, solía intentar arrebatarles a las parejas de sus amigas, lográndolo en muchas ocasiones. Era la típica heredera caprichosa, había obtenido su puesto de vicepresidenta, gracias a los esfuerzos de la gente que tenía a su cargo. Era la típica empresaria tramposa, tendía a utilizar muchos trucos sucios, como ya había descubierto yo, el día que intentó robar información comprometida del grupo Miller, sobornando al asistente de mi abuelo, y de paso intentar que éste violara a su prima, mi mujer, como forma de pago.
Además, de que había caído en la trampa que le había puesto, y según los informes, elaborado por el asistente de mi mujer, que me había dado Brandon Miller, tras las sospechas de mala praxis, que sostenía su nueva directora de diseño, Yvaine Stewart, realizaba la empresa Campbell Constructor.
Lo extraño, era y a pesar de haber, en muchas ocasiones, manipulado las negociaciones de manera fraudulenta en su favor, hasta el día de hoy, no sé sabían o se conocían pruebas de ello.
Es muchos de los vídeos, que me había transmitido Jordan, se observaba cómo la pareja en público mantenía una relación de afectividad. Pero en otros vídeos y fotos, se descubría sus infidelidades, así como su vida de derroche.
Esta información me dio, una idea para iniciar los procesos de castigo que se merecían estos dos, junto con la tía de mi esposa, por tratar como trataron a mi mujer y a mis hijos.
En cinco días, en el hotel más lujoso que pertenecía al grupo, va a celebrar el aniversario de la fundación de la empresa Miller Constructor.
Lógicamente, estarían invitados no sólo los empleados, y los altos directivos de todas las empresas del grupo, sino también, aquellos colaboradores que hubieran contribuido al desarrollo de la misma, desde su fundación, así como algunas personalidades destacables.
La idea que había tenido, comenzó a tomar forma, poco a poco, en mi cabeza. Sin mirar la hora que era, le mandé un mensaje a Jason, para que empezaran los preparativos a primera hora. Teníamos cinco días para iniciar todo y no podía dejar ningún cabo suelto.
-" Presidente, ¿sabe la hora que es? ¿Es que su esposa no lo mantiene ocupado, para que deje dormir al resto de los mortales?"- Me respondió Jordan tras recibir mi mensaje con la petición que le hacía.

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