Yvaine.
Durante varias horas observé a mi amiga cambiarse de ropa y posar en diferentes poses mientras enseñaba los diferentes coches para los que estaban modelando. Al parecer era unas fotografías para un anuncio de coches para las revistas. Los coches eran de alta gama y mi amiga tenía que presentarse según el modelo con un atuendo diferente, que lo hacía resaltar.
Los bebés se encontraban encantados, ya que eran el centro de atención de todo aquel pasaba a su lado, al mismo tiempo mis escoltas se encargaban de que nada les pasará, y su presencia advertía y hacia desistir a los que se acercaban de ciertas efusividades que mostraban, cuando se acercaban a los bebés.
Recordé que no había avisado a Norman, sobre donde me encontraba, así que avisé a Brandon para decirle que me iba a alejar al camerino de la modelo, para poder así hacer la llamada a mi marido y comunicarle lo que había quedado con Kim.
Me dirigí al camerino, cuando iba a realizar la llamada el camerino la puerta se abrió bruscamente, y la persona que menos esperaba entró en él, cerrando la puerta tras de sí.
-" ¿Yvaine? Sabías que eras tú, cuando te vi por el pasillo entrando en el camerino. Decidí que tenía que hablar contigo."- Harry me miró y se acercó a mí. En mi cara se debía reflejar el disgusto, pero él lo ignoró totalmente, y sentándose en el sillón del camerino comenzó a hablar conmigo. -" No podía creer cuando te vi. Cuando una de las modelos que habían contratado, había llegado contigo, me sentí feliz. Esos dos bebés. ¿son tus hijos?"-
Continuó preguntándome. Tuve que hacer un esfuerzo para responderle, porque lo verdaderamente que quería hacer era, partirle la cara por ser tan hipócrita. Tarde segundos en calmarme, si era sincera, lo mejor que me podía haber pasado era romper con ese individuo, no era ni la mitad de hombre que era mi marido.
-" Si Harry esos son mis hijos, y los de mi futuro marido"- le dije cerrando el móvil y guardándomelo en el bolso, quise salir del camerino, para alejarme lo más posible es de él.
Aún me daba asco estar en la misma habitación que él. Mi prima siempre me había tenido envidia, en cambio, yo en Harry había confiado, había sido una parte muy importante de mi vida durante mi época universitaria, sabía cómo me trataban mi tía, y lo mal que lo pasé tras la muerte de mis padres, así que sí había alguien que odiara con todas mis fuerzas por traidor y por sínico, era Harry Murray.
-" Perdona por asustarte, pero no pienso hacerte nada, solo quería hablar contigo y pedirte disculpas por todo lo que pasó, no me porte como un hombre, en cambio tú me ayudaste mostrando cómo era verdaderamente tu prima. No podía creer haberla cambiado por ti, poco después descubrí, cuando ya te habías ido, que todo había sido un engaño de ella, que te había drogado y te había metido en esa habitación, para que el viejo pervertido hiciera de las suyas. También me contó muchas historias, diciendo que tú no habías sido virgen, que era toda una invención, debí confiar más en ti. Te conocía y sabía de lo que eras capaz y de lo que no. Cuando te vi llegar, me juré que, si había alguna oportunidad de disculparme contigo, lo iba a intentar arreglar, las cosas entre nosotros pueden volver a ser como antes. Sé que te estás inventado eso de que tienes un futuro marido, incluso, te has puesto ese anillo para apartar a los hombres y que no te hagan daño. Yo te ofrezco ser el padre de tus hijos, te juro que te compensaré por todo el daño que te hice, te he echado mucho de menos Yvaine, puedes estar segura que no volveré a hacerte daño, aun te sigo queriendo."- mientras oía el ridículo discurso, de mi ex novio, supe que gracias a mi prima me había librado del mayor de los patanes.
Por primera vez me alegré que esa noche acabara en una habitación de hotel drogada, y obligar a Norman a que me hiciera suya, porque pensar que hoy en día hubiera terminado con un hombre como Harry Murray, me daban arcadas.
No me daban ganas ni de contestarle, pero decidí que la mejor forma de hacerlo era darle una lección. Así que disimuladamente, realicé una llamada a Norman para que escuchara, lo que el idiota de Harry Murray me estaba diciendo. Cuando noté que él se conectaba al ver por la pantalla del móvil que él había conectado la llamada, le pregunté al idiota de Harry.
-" ¿Me quieres decir qué es lo que en realidad pretendes, Harry? Te vuelvo a repetir, estoy a punto de casarme con el padre de mis hijos, no sé por qué crees que el padre de mis hijos no existe y que es toda una invención mía. Te puedo asegurar el padre de mis hijos es lo suficientemente hombre para cuidarnos a los tres, soy feliz a su lado. No necesito volver contigo para nada, dedícate a mi prima que bastante luchó para conseguirte"-
-" Vamos Yvaine, no hay necesidad de mentir, sé que fue muy traumático perder tu virginidad con un viejo, no sé cuánto la habrás pagado para que dijera aquello que dijo en la grabación, pero desde luego sé que todo fue culpa mía, si no me hubiese dejado convencer por tu prima, y hubiese sido el primer hombre en tu vida, posiblemente esos hijos hubieran sido míos. Por eso te estoy ofreciendo que volvamos a arreglar nuestra relación, te estoy dando la seguridad de una familia y hacerme cargo de los niños, así nadie a volver a meterse contigo ni hacerte daño. ¿Sabes qué roto con tu prima, qué no tenemos ninguna relación? Sobre todo, después de lo que me enteré ayer en la fiesta. Así que, si estás dispuesta, podré fácilmente convencer a mis padres. Tú te dedicarás a nuestra familia y a nuestros.... y a los niños"- me dijo, yo en ese momento solté una carcajada. Puse el manos libres del móvil, y le pregunté a mi marido, que estaba segura que esta había oído toda la conversación.
-" ¿Has oído todo lo que ha dicho, cariño?"- pregunte en alto.
-" Perfectamente, pero hay algunos conceptos que el señor Murray, desconoce, el primero es que la mujer que tiene usted delante, ya tiene dueño, es más hace tres semanas que está casada. El segundo concepto que desconoce, es que no comparto nada de lo que sea mío, ni a mis hijos, ni a mi mujer ·"- en ese momento se abrió la puerta del camerino, y junto a dos escoltas, entró mi marido con el móvil en la mano, junto a su oreja. Lo que más destacaba era esa mirada asesina que ya conocía, todos aquellos que se habían atrevido a enfrentarse al gran Norman Miller.
Se acercó a mí, y poniéndome un brazo en mi cintura me atrajo hacia su cuerpo.
-" Y, por último, señor Murray, como le dije la última vez que lo vi en el campo de golf, no me gusta que falten el respeto a mi mujer, la próxima vez que se encierre en la habitación con mi mujer, sin que yo esté presente, va a desear no haberla conocido nunca. De aquí en adelante cuando se dirija a ella, hágalo con respeto, para usted ella siempre será la señora Miller"- me dijo mi marido, y a continuación me besó para dejar claro a quién pertenecía.
Sinceramente no tuve nada que objetar, como siempre todo lo que hacía el señor Miller, cuando se trataba de su familia, era para protegerla, y en este caso para reclamar algo que me pertenecía, la venganza de la persona que hace un año, me había hecho mucho daño, porque había minado la confianza en mí misma me había traicionado.
No sé cuál fue la reacción de Harry, pero si lo oi decir por lo bajo antes de que los escoltas lo sacaran del camerino.

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