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La noche que te convertiste en la madre de mis hijos. romance Capítulo 9

Yvaine.

No me podía creer lo que había hecho el manipulador de Norman Miller, estaba frustrada, enfadada, en definitiva, furiosa. ¿Como se había atrevido a modificar la partida de nacimiento de los gemelos, sin habérselo comunicado primero? Sabía que él quería que sus hijos llevaran su apellido, y hasta cierto punto era comprensible, pero pensé que lo haríamos los dos juntos. Ahora mis hijos solo tenían el apellido de su padre, como si yo no hubiera existido.

Aunque sabía que mi nombre también aparecía en la partida de nacimiento, no pude evitar que los irrazonables miedos me asaltaran.

-" ¿Y si eso era lo que él pretendía, y así era más fácil quitármelos?"- pensé, dentro de una vorágine de ira, irracional.

Sabía que eso sólo estaba en mi imaginación, que eso no iba a suceder, muestras de ello era la insistencia, casi enfermiza, de Norman, de querer casarse conmigo, que definitivamente fuera suya legalmente. Aunque, en el estado en que me encontraba, cualquier pensamiento irracional me nublaba la mente.

Y pensar que anoche estuvimos a punto de dejarnos llevar por la pasión, otra vez. Ese hombre me hacía desear y sentir cosas, que no estaría preparada para manejar. Sabía que me sentía atraída por él, que me volvía loca de deseo, que era leal y tenía palabra, que creía en mí, ya que ni por un momento dudó de que Roy y Ailan fueran sus hijos. Tampoco hacía falta dudar mucho sobre la paternidad de sus hijos, ya que, excepto por el color de los ojos, Roy y Ailan se parecían a su padre. En cuanto a mis sentimientos hacia Norman, prefería no pensar en ellos, no estaba preparada para manejarlos.

Antes de la conversación telefónico con el incorregible de Norman Miller, pensé que me sentiría mejor, me había levantado con ánimos renovados, me sentía más segura, e incluso pensaba llegar con algunos acuerdos sobre nuestro posible matrimonio, pero tras la llamada, se acabó con mi estado de ánimo y mi tranquilidad, menos mal, que ya le había dado de comer a los niños, o esos pequeños habría detectado enseguida que no estaba en uno de mis mejores días.

Comencé a moverme por mi habitación como si fuera un león enjaulado, sin darme cuenta, que el bisabuelo de mis hijos, hacía un rato que llevaba observando.

-" Veo que mi nieto ha sabido elegir, no solo eres atractiva, eres inteligente, tus genes son fuertes, y has traído al mundo a dos Miller, sino que encima, sabes cómo tratarlo y cuando ponerlos en su sitio"- la voz del Miller sénior me hizo girarme rápidamente hacia la puerta. El abuelo siguió hablando mientras se sentaba en el sillón de la salita.

-" Pocas veces, mi nieto, ha sido puesto en su sitio, creo que sólo lo han conseguido sus padres y yo, y éstos últimos no pudieron estar lo suficiente entre nosotros. El vivir juntos y solos, únicamente con el servicio como compañía, todos estos años, le han hecho que sea una persona exigente, intransigente y manipuladora, pero creo que tú hoy, has demostrado tener las agallas suficientes para enfrentarte a él. Estoy orgulloso de ti, nieta"- miré al anciano y estuve a punto de llorar, pocas veces había oído que se sintieran orgullosos de mí.

Creo que desde la muerte de mis padres nadie me lo había dicho, no me permitía tener una conexión tan profunda con nadie, así que me sentí emocionada.

-" Lamento que haya tenido que ver como hablar con su nieto, no pretendía ponerme así, pero no me gusta que me manipulen. Siempre he estado sola, desde que murieron mis padres, así que no estoy acostumbrada a depender de nadie, y por ello pretendo ser una persona autosuficiente en esta casa. No quiero vivir a costa del dinero que ustedes me dan, quiero ser alguien que aporte a la familia. Por eso, me da miedo decir sí, al matrimonio. Aun sabiendo que es por el bien de los niños. Se que es en esta sociedad los hijos ilegítimos, no se ven con buenos ojos, y más si son unos futuros herederos. Pero no pretendo ser una carga para ustedes, quisiera trabajar, y desde luego no pretendo que Norman, dirija mi vida, pretendo ser su compañera, no subalterna. Quiero ganármelo por mí misma, soy una muy soy una buena diseñadora, hasta ahora he cuidado bien de mis hijos, no le ha faltado de nada. Sí dejó que se me reconozca como la esposa del CEO de Miller Holding, sin que se me reconozca por mi profesionalidad, mi trabajo no se va a ser reconocido, se pensaran que lo obtuve por ser la señora de la familia Miller. Por eso, quería primero buscar un trabajo, donde fuera reconocida, por mi experiencia laboral y por mis diseños, pero desde que en mi currículum y aparezca, Yvaine Miller, todo se va a saber, y no sé si me contratan para congraciarse con mi esposo, o por mí misma"- el abuelo escucho todas mis explicaciones en silencio mientras me miraba.

-" Creo que hay cosas que tienes que saber de tu futuro marido, la primera, es que cuando se le mete algo en la cabeza, nadie puede ser cambiar de idea, o sea que, sí se ha metido en la cabeza que te tienes que casar con él, no va parar en su empeño, hasta que lo consiga. Es una característica que por un lado yo apruebo, ya que pretendo que mis nietos tengan a sus dos progenitores a su lado y de la forma más legal posible para que ellos salgan beneficiados.  

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