Al escuchar esos gritos, el director también perdió la paciencia.
¡Cómo era posible que alguien llegara al set sin haber revisado el guion! ¡Estaba haciéndoles perder el tiempo a todos!
—Nadia, la pregunta aquí es, ¿tú leíste el guion o no?
Esta vez fue el turno de Nadia de quedarse pasmada.
—Por supuesto que lo leí, ¡incluso me aprendí todos mis diálogos de memoria!
Esta serie era su gran oportunidad para regresar a la pantalla. Obviamente lo había leído con lupa y se había aprendido cada línea a la perfección.
—En esta escena, acabas de llegar a la nueva empresa para asumir el cargo de directora de diseño. Justo cuando estás a punto de dar tu discurso, una mujer irrumpe, te da una bofetada y te insulta de la peor manera. Ella es la esposa del dueño de tu antigua empresa, y sospecha que te acuestas con su marido, por lo que viene a humillarte en tu nuevo trabajo.
—Tú recibes la bofetada, pero no pierdes la compostura. En cambio, usas palabras afiladas para defenderte y haces que se marche avergonzada. ¡Esa es tu primera escena! No me digas que... ¿te leíste la versión vieja del guion?
Nadia abrió los ojos como platos. ¿Versión vieja? ¿Acaso había un guion nuevo? ¿Cómo era posible que no se hubiera enterado?
Al ver la expresión en su rostro, el director lo entendió todo.
—A ver, ¿qué demonios pasa con tu representante? Les envié el nuevo guion y les pedí que lo leyeran antes de firmar nada. Ustedes respondieron rápido, dijeron que amaban el personaje y al día siguiente ya estábamos firmando el contrato. ¡Y ahora me dices que ni siquiera lo abriste!
El director se pasó las manos por el cabello, frustrado por el caos.
—Yo... lo leeré ahora mismo —titubeó Nadia.
Recordó de pronto que Leticia sí le había entregado un guion actualizado, mencionando que habían hecho algunos ajustes. Nadia solo le preguntó si habían cambiado la esencia de su personaje, a lo que Leticia respondió que no, así que ella no le dio mayor importancia.
Luego descubrió que estaba embarazada. Entre su deseo de abortar, la oposición rotunda de Benicio y el desgaste emocional de esos días, se olvidó por completo del nuevo guion.
—¿Que lo vas a leer ahora? ¿Y esperas que todo el equipo se quede aquí cruzado de brazos esperando por ti?
—Yo... de verdad lo siento.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...