Entrar Via

La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1424

Jairo asintió.

—Me parece perfecto. Si tienes ganas de ir a algún lado en particular, te acompaño. Todo mi tiempo es tuyo para que lo organices como quieras.

No había mucha gente en el registro civil, así que su turno llegó rápido. Completaron el proceso en un abrir y cerrar de ojos y salieron con su flamante acta de matrimonio.

Isabella miró el documento y sonrió.

—La verdad es que ya no necesitábamos un papel para demostrar nada, ¿verdad?

—A veces sí hace falta para confirmar que somos legalmente esposos.

—¿A veces?

Jairo atrajo a Isabella hacia sí y le dio un beso.

—Por ejemplo, justo ahora. Un beso de un esposo a su esposa, todo dentro del marco legal.

Isabella rió y le dio un golpecito juguetón en el pecho.

—Vamos ya, vámonos al pueblo.

Las vacaciones de verano acababan de empezar, y Víctor ya había pasado a recoger a Lucas y a Samuel.

Llegaron al pueblo cuando ya había anochecido.

Isabella le pidió a Jairo que abriera el techo corredizo del auto. Se asomó por ahí, respirando el aire puro, sintiendo que cada célula de su cuerpo se renovaba. Le encantaba ese lugar; por algo ella y Floriana habían decidido instalarse allí en el pasado.

El problema era que ahora ella y Jairo dirigían corporaciones gigantescas y ya no tenían tiempo para quedarse largas temporadas, aunque siempre podían escaparse de vez en cuando.

Frente a la casa había un pequeño cenador de madera, rodeado por una cerca de seguridad, ya que justo detrás empezaba una pendiente pronunciada hacia la montaña.

A lo lejos, vieron humo subiendo cerca de la entrada. Al acercarse, notaron a Víctor preparando una parrillada.

El sonido de las risas infantiles llenaba el aire. Isabella se asomó hacia la pendiente y vio a los tres niños descalzos, jugando y salpicándose en el pequeño arroyo.

El lugar era idílico. Menos mal que nunca llegaron a construir aquella fábrica química.

Isabella le pidió a Jairo que detuviera el auto y bajó corriendo hacia donde estaban los niños.

—¡Hermano mayor, cuidado! ¡El hermano de en medio te va a disparar con la pistola de agua! —gritó Carlota para advertirle a Lucas, al ver que Samuel tramaba algo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido