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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 951

Definitivamente no podían darle el dinero.

Isabella y Floriana estaban completamente de acuerdo en eso. Sin embargo, al ver la actitud tan necia de Julieta, sabían que, sin dinero de por medio, no movería ni un dedo para ayudarlas.

Al tercer día, regresaron al pueblo. Su plan era intentar convencer a Julieta una vez más, pero si ella seguía aferrada a cobrar por la aclaración, no tendrían más remedio que irse con las manos vacías.

Apenas el coche entró al lugar, vieron a lo lejos que Julieta corría hacia ellas, muy alterada. Al ver el vehículo, empezó a hacerles señas con desesperación.

Isabella detuvo el coche y bajó la ventanilla.

—Señora Benítez, ¿qué sucede?

—¡Tengo que ir a la ciudad! ¡Llévenme a la ciudad, rápido!

Isabella lo pensó un segundo.

—Está bien, suba.

Ya arriba del auto, Julieta les dio la dirección de un pequeño consultorio médico en la ciudad.

Floriana notó que la mujer seguía viéndose muy angustiada en el asiento, así que le preguntó qué había pasado.

—Mi hija está lastimada. Tengo que ir a llevarle dinero para los gastos médicos.

Floriana intercambió una mirada con Isabella. ¡Se les había olvidado por completo que la señora tenía una hija!

—¿Cuántos años tiene su hija?

—Tiene treinta años.

—Ah, entonces tiene casi la misma edad que nosotras.

—Ay, pero ella no es tan lista como ustedes.

—En realidad, lo que los padres más desean no es que sus hijos sean muy exitosos, sino que estén sanos y salvos.

Ese comentario le llegó al corazón a Julieta, quien dejó escapar un profundo suspiro.

—Lo único que deseo para ella es que esté a salvo, pero... ay, Dios se olvidó de nosotras. Puras desgracias y cosas feas nos han tocado vivir.

Floriana aprovechó la oportunidad para seguir platicando con ella. Así se enteró de que su hija había sido muy inteligente, educada y bonita desde niña. En aquel entonces, los tres vivían muy felices y la joven hasta había logrado entrar a una buena universidad.

Pero luego ocurrió la tragedia de Ramón. Para colmo, la muchacha enfermó gravemente, por lo que Julieta tuvo que vender la casa del pueblo para pagar los tratamientos y regresar a vivir a su viejo lugar de origen.

Capítulo 951 1

Capítulo 951 2

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