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La Traición en Vísperas de la Boda romance Capítulo 1392

Que Rosalía Espino le bloqueara el paso solo hizo que Franco Ruiz se sintiera harto.

Franco estiró el brazo y, con un movimiento brusco, apartó a Rosalía de un empujón.

Rosalía trastabilló unos pasos y cayó al suelo.

Los presentes soltaron un grito de asombro.

Al ver eso, Georgia se acercó para ayudar a Rosalía a levantarse.

Clavó una mirada molesta en Franco y le reclamó con dureza:

—Franco, ¿qué te pasa? ¿Estás loco? El que quiso estar a escondidas con Rosalía fuiste tú, y el que quiso casarse con ella y llevarla a su casa, también. ¿Ahora que te arrepientes dejas que Rosalía cargue con toda la culpa?

Franco le dirigió una mirada fría a Rosalía y respondió con voz grave:

—Ya no quiero hablar de lo que pasó antes. Cuando nos divorciamos, te di todo lo que pediste. Ahora que ya no soy el heredero de la familia Ruiz, la familia Espino sacó provecho y no creo que te sigan molestando. Así que espero que dejes de estar detrás de mí. En mi corazón ya no estás tú, solo está Jimena.

Tras soltar esas palabras, Franco salió de inmediato para ir tras ella.

Rosalía se quedó pálida mirando la espalda de Franco, mordiéndose el labio con fuerza.

Los presentes tenían un brillo de emoción en los ojos; nadie esperaba venir a la reunión de exalumnos y enterarse de tanto chisme.

Georgia sostuvo a Rosalía del brazo y, al verla tan pálida, le dijo:

—Rosalía, vámonos.

Rosalía asintió. A fin de cuentas, hoy solo había venido por Jimena Calvo y Franco.

Ahora que ambos se habían ido, ya no tenía caso seguir ahí.

Jimena y Víctor Ferrer salieron del restaurante.

Víctor le pidió al valet parking que trajera su coche.

Justo en ese momento, Franco los alcanzó.

—Jimena, quiero hablar contigo a solas.

Franco se acercó y la miró con desesperación en los ojos.

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