—Jimena, si sigues con esto, vas a pagar muchísimo más de lo que vale. No tiene caso.
—Piénsalo bien. Si el señor Damián estuviera aquí, te pediría que te calmaras. Esa copa de colección no es más que un objeto inanimado.
El ceño de Jimena se frunció aún más.
En ese instante, le llegó un mensaje al celular.
[Sal de ahí, yo me encargo.]
Jimena se quedó helada al leer la pantalla.
El mensaje era de Víctor Ferrer.
Dejó escapar un suspiro largo, y el nudo que traía en la garganta desapareció por completo.
De golpe, soltó la paleta sobre la mesa, se levantó de su asiento y salió del palco.
Franco salió tras ella de inmediato.
Al verla abandonar la sala, Federico también se puso de pie en el palco de enfrente y salió de prisa.
Al final, la copa de colección fue rematada a ese misterioso tercer postor que infló el precio de la nada.
Todos en la sala comenzaron a platicar en voz baja.
—Ese precio es ridículo para lo que de verdad vale la pieza. ¿De dónde salió ese güey?
—¿A poco no fue un pobre diablo que quiso inflar la puja a propósito y terminó embarcado con la compra?
El subastador dio el tercer golpe de martillo, cerrando la venta.
El artículo se lo había llevado Víctor.
Mientras los murmullos inundaban la sala, Víctor se levantó con toda tranquilidad, se asomó por el balcón de su palco y le dijo al subastador con un tono relajado:
—Esa pieza es un regalo para la señorita Calvo.
Apenas dijo eso, el salón entero estalló en murmullos de asombro.
Con suma elegancia, Víctor deslizó su tarjeta por la terminal, no sin antes lanzarle una mirada de desdén al palco de Regina.
Sentada junto a Santiago, Regina observaba a Víctor con recelo. Apretó los puños con tal fuerza que se le encajaron las uñas en las palmas.
No podía entender qué demonios le veían a Jimena para que tantos hombres perdieran la cabeza por ella.
Eran más de diez millones de pesos regalados como si nada.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...