Al escuchar eso, Víctor miró la hora en su reloj y sonrió.
—¿A cenar ahorita? Es muy temprano, ¿no?
Jimena le respondió:
—No es temprano. Comemos algo y después damos una vuelta. Podemos checar lo de tu sucursal para ver si puedo echarte la mano en algo.
Él asintió.
—Me parece bien.
En ese instante, Franco los alcanzó. Pero al ver a Víctor, frenó en seco. En sus ojos cruzó un destello de sorpresa, aunque rápido volvió a poner cara de póker.
—Víctor, ¿qué haces tú por aquí?
Víctor le echó una mirada fría y le contestó con indiferencia:
—Si tú puedes estar aquí, ¿por qué yo no?
—¿No me digas que creías que la familia Ruiz era la única con membresía VIP en Subastas Santa Lucía?
La actitud de Víctor hacia Franco estaba lejos de ser amable.
Conocía perfecto a Jimena y sabía que ella no era de las que perdonaban así nomás.
Seguro Franco había usado la copa de colección como chantaje para meterla en ese palco con él.
De lo contrario, era imposible que Jimena hubiera aceptado estar a solas y tan tranquila a su lado.
A Franco se le descompuso la cara por un segundo, pero mantuvo el tono firme.
—¿Viniste por la copa de colección?
Víctor asintió.
—Así es.
—Se acerca el cumpleaños de Jimena y quería comprarle un detalle especial.
Franco respiró hondo. Tenía un semblante amargo.
Fueron más de diez millones, y Víctor los desembolsó sin que le temblara un solo músculo.
Si Franco siguiera siendo el heredero de la familia Ruiz, él también habría pagado esa cantidad con los ojos cerrados.
Pero la realidad era que ya no tenía ese título.
A estas alturas, era casi un cero a la izquierda en la estructura familiar.
No le sobraba el dinero, y por eso siempre terminaba pensando en el costo-beneficio.
Franco sabía perfecto que todo lo que le había dicho a Jimena minutos atrás lo había dejado como un tacaño frente a ella.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Frederico junto com Regina no leilão novamente? Eu realmente não quero que a Jimena fique com o Frederico. Que homem mais ou menos!...
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...