—No tienes de qué preocuparte por Jimena...
Olivia la interrumpió de inmediato con tono tajante:
—A mí no me vengas con esos cuentos. A mi hermano ya no le importas en lo absoluto. Además, mi madrina jamás te dejaría cruzar la puerta de la familia Núñez.
»Pensé que al cortar lazos con los Serrano habías recuperado un poco de dignidad —añadió Olivia con desprecio—, pero ya veo que la tiraste a la basura apenas pudiste.
Dicho esto, Olivia le dio la espalda y se alejó sin mirar atrás, dejando a Regina sola a mitad del lugar.
Las recepcionistas de la sucursal tenían los ojos fijos en ella.
Aunque no decían nada ni hacían aspavientos, la mirada que le dedicaban cargaba un indiscutible aire de burla y desdén, el cual Regina percibió al instante.
Regina respiró hondo.
Dignidad.
¡Por favor! ¿Acaso Jimena tenía dignidad?
Toda la dignidad que Jimena presumía se la había comprado el dinero de la familia Núñez.
Lo único que había pasado era que, en su momento, ella no había podido desligarse de la familia Serrano, y por eso las cosas con Federico habían salido mal.
Ahora que él por fin se había dado cuenta de su error con Jimena, su oportunidad volvía a brillar.
A fin de cuentas, Federico y ella habían compartido tres años de relación; eso no se borraba así como así.
Tras tomar aire nuevamente, Regina se marchó con paso firme de la sucursal del Grupo Núñez.
Estaba segura de que algún día le demostraría a todo el mundo que solo ella y Federico estaban hechos el uno para el otro.
***
En el coche.
Violeta echó un vistazo por el espejo retrovisor y notó que Jimena iba con la cabeza agachada, absorta en su celular.
—Señorita Calvo —preguntó en voz baja—, ¿cuándo vamos a regresar a San Miguel Antiguo?
Sabiendo que Federico ya no estaba en Santa Brisa y que Jimena había saldado su deuda con la familia Núñez, ya no quedaban motivos para alargar su estancia en esa ciudad.
Jimena no le respondió de inmediato.
Mantenía la vista fija en la pantalla, observando la ventana de chat que tenía con Federico.
En cuanto la señora Núñez le informó que su marido se había ido al Estado de Chavín y que no regresaría pronto, ella le había mandado un mensaje.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Frederico junto com Regina no leilão novamente? Eu realmente não quero que a Jimena fique com o Frederico. Que homem mais ou menos!...
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...