Tras salir de la propiedad de la familia Ruiz, Jimena se dirigió directamente a Grupo Calvo. Llevaba ya un tiempo sin pisar la empresa, así que, en cuanto entró, el gerente de recepción se acercó a recibirla y, con mucha amabilidad, le ayudó a presionar el botón del elevador para el piso de su oficina.
Jimena apenas acababa de entrar a su oficina cuando el gerente de operaciones llegó corriendo detrás de ella para presentarle su reporte. Quería demostrarle que, aunque ella no había estado presente, el equipo había seguido trabajando duro.
Jimena escuchó el informe, asintió y comentó con calma:
—Buen trabajo. Sigan así.
Una chispa de sorpresa cruzó la mirada del gerente al oírla. Antes, siempre que venía a entregarle un informe, Jimena lo recibía con una expresión severa e incluso le señalaba errores que a él se le pasaban por alto. Su semblante solía ser sumamente estricto.
Pero hoy... de repente, el gerente de operaciones se sintió desconcertado, casi como si estuviera frente a otra persona. Se quedó mudo por un segundo y, al verla tan tranquila y accesible, se apresuró a decir:
—Señorita Calvo, le aseguro que nuestro departamento seguirá dando lo mejor de sí.
Jimena asintió y respondió con tranquilidad:
—Bien. Si no hay nada más, puedes retirarte a seguir con tus pendientes.
El gerente asintió y salió de la oficina. Llevaba mucho tiempo trabajando en Grupo Calvo y jamás había visto a Jimena tan relajada. Parecía que su viaje a Santa Brisa la había cambiado por completo; ya no quedaba rastro de aquella mujer fría e impenetrable de antes.
Al volver a San Miguel Antiguo, Jimena había mandado a su casa a Petra, quien tenía la costumbre de ir a darse una vuelta por la empresa todos los días. La obligó a irse para que descansara y cuidara su embarazo. A esas alturas, su barriga ya estaba bastante grande y de todos modos no podía ayudar mucho en la oficina.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Frederico junto com Regina no leilão novamente? Eu realmente não quero que a Jimena fique com o Frederico. Que homem mais ou menos!...
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...