Él, al principio, no creía en esos rumores.
Sin embargo, el hecho de que Jimena no estuviera presente hoy, justo en la celebración de los tres meses del bebé de Petra, obligó a Franco a dudar y a pensar que todo podía ser cierto.
De inmediato, caminó en dirección a Benjamín.
Pero Ramiro se adelantó en ese preciso instante, llegó primero al lado de Benjamín y lo saludó entre sonrisas para entablar una conversación.
Al ver que Ramiro estaba ahí, Franco tuvo que guardarse la pregunta que estaba a punto de hacer.
Ramiro arqueó ligeramente los labios, miró de reojo a Franco, que estaba parado a un lado, y comentó:
—Franco, ¿por qué tienes esa cara de querer decir algo y no atreverte?
Franco frunció levemente el ceño, le dirigió a Ramiro una mirada indiferente y respondió con voz grave:
—No me pasa nada.
Últimamente, Ramiro se había dedicado a meterle el pie en un sinfín de ocasiones, haciéndole el camino cada vez más difícil en su intento por volver a ganar el reconocimiento de la rama principal.
Por suerte, su desempeño en los últimos meses no había sido malo, y gracias a la ayuda de su abuelo, aunque aún no había recuperado el favor de la rama principal, la actitud que tenían hacia él ya no era tan fría como antes.
Ramiro lo barrió con la mirada y dijo entre risas:
—Mírate nomás, así es tu carácter, siempre tan indeciso.
—Nunca puedes mantenerte firme en tus decisiones. Si quieres preguntarle a Benjamín dónde está Jimena, pues abre la boca y pregúntalo. Tanta vacilación no es propia de un hombre.
Al escuchar las palabras de Ramiro, el rostro de Franco se ensombreció de golpe.
Y con ese comentario, las miradas de los representantes de las otras familias, que estaban cerca de Benjamín, se posaron directamente sobre Franco.
Recordando que apenas estaba logrando recuperar un poco de confianza dentro de la rama principal de la familia Ruiz, Franco soltó con voz profunda:
—Ramiro, ¿qué tonterías estás diciendo?
Ramiro levantó una ceja.
Benjamín, en ese momento, intervino con un tono sereno:


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Frederico junto com Regina no leilão novamente? Eu realmente não quero que a Jimena fique com o Frederico. Que homem mais ou menos!...
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...