Entrar Via

Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 158

—Voy a mandar a mis hombres a que vigilen. Cuando vengan a llevarse la mercancía en la madrugada, los atraparemos con las manos en la masa.

—No hace falta. De todas formas, tienen que sacar esto de aquí. Vamos a la comisaría ahora, y luego volvemos con la policía. ¿No sería más interesante?

Fabián enarcó una ceja. Al ver a Almendra, tan segura de sí misma y con ese aire de frialdad y control, sonrió. Definitivamente, esa noche prometía ser entretenida.

Almendra llevó a Fabián a la Comandancia del Sector 1 de La Concordia. Martín ya los estaba esperando.

—Jefe, señorita Almendra, los veintidós matones ya están detenidos y los están interrogando. Acaban de llamar para informar que Néstor y su esposa fueron capturados en el aeropuerto y los traen para acá.

Apenas terminó de hablar, una fila de patrullas con las luces encendidas apareció en la distancia.

Almendra enarcó una ceja.

—Qué rápidos.

Era el destacamento principal, después de todo. Su eficiencia era impecable.

De la primera patrulla bajaron dos oficiales, abrieron la puerta trasera y sacaron a un Néstor desaliñado y a una Olga que no paraba de llorar.

—¡Oficial, somos inocentes, nos obligaron! ¡Por favor, déjeme hacer una llamada, solo una, a Frida! ¡Todo es un malentendido!

El oficial la ignoró. Olga, con el rostro desencajado, vio a Almendra parada en la entrada de la comisaría y se alteró.

—¡Señorita Almendra, señorita Almendra, por favor, explíquele a la policía! ¡Nosotros no queríamos secuestrarla, solo queríamos hablar con usted, señorita Almendra!

Almendra soltó una risa fría.

—¿Mandar a más de veinte matones a seguirme hasta Atlamaya y amenazarme con táseres es «solo querer hablar»?

Olga, con la cara pálida, balbuceó:

Capítulo 158 1

Capítulo 158 2

Capítulo 158 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Los Secretos de la Hija Recuperada