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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 198

—Claro.

La situación de Braulio era extremadamente grave. Hacía dos o tres meses le habían extirpado un riñón dañado, y ahora solo le quedaba uno que apenas funcionaba. Según los indicadores, si no lo operaban en los próximos tres días, no sobreviviría.

Fueron juntos a la unidad de cuidados intensivos. A través del grueso cristal, vieron al joven cubierto de heridas, conectado a un sinfín de aparatos, con el rostro pálido, inmóvil.

En realidad, Almendra no sentía nada especial por Braulio. No le caía bien, pero tampoco lo odiaba.

El odio que Rodrigo y Valeria sentían por ella era proporcional al amor que sentían por Braulio. Él era su vida entera.

Pero hoy, fuera él o cualquier otra persona, si había un donante compatible, no lo dejaría morir.

—Llama a la familia. En cuanto el donante acepte, que avisen al hospital de inmediato. Hay que prepararse para la cirugía. Su estado no permite esperar ni un día más.

—De acuerdo, hablaré con ellos.

—Bien.

Después de despedirse de Tobías, Almendra se dirigía a buscar a Simón y Frida cuando su celular sonó de nuevo. Era Fabián.

Se acercó a una ventana y contestó.

La voz de Fabián sonaba un poco quejumbrosa.

—¿Sigues ocupada? ¿Ya ni tiempo tienes para mí?

Fabián sentía que estaba cayendo bajo el hechizo de esa chica. Aunque estaba en su oficina, su mente no dejaba de pensar en el rostro de Almendra.

¿Se estaría enamorando demasiado?

Almendra sonrió levemente.

—La verdad es que sí, estoy muy ocupada. ¿Tú no?

Si no se equivocaba, él debía estar aún más ocupado que ella.

—Claro que estoy ocupado. Ocupado pensando en ti.

Ese cumplido inesperado la tomó por sorpresa. Hizo una pausa.

—Concéntrate en tu trabajo.

Capítulo 198 1

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