Entrar Via

Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 269

Al oír eso, Fabián se sintió un poco más tranquilo. Asintió.

—Hiciste bien, tu identidad como A debe mantenerse en secreto.

—Sí —asintió Almendra.

Fabián miró el rostro delicado y dócil de Almendra, sintiendo unas ganas irrefrenables de besarla, pero temía asustarla.

—¿Cómo llegaste a ser tan increíble? Hace tres años solo tenías quince años y te atreviste a entrar sola en la Tierra de la Neblina. ¿Hay algo en este mundo que no te atrevas a hacer?

Fabián jamás habría imaginado que su pequeña era la legendaria hacker de nivel dios en el mundo de la informática, y mucho menos que a los quince años ya había hecho una contribución tan grande a su país.

Almendra sonrió levemente y parpadeó.

—La situación hace tres años fue realmente peligrosa, pero solo quería intentarlo.

Aquel lugar era demasiado oscuro. Había tantos, tantos niños, chicas y chicos jóvenes, e incluso personas que habían estado atrapadas allí toda su vida sin poder salir.

—Alme —la llamó Fabián con ternura.

—¿Sí?

—No vuelvas a ir a esos lugares peligrosos nunca más.

No permitiría que se pusiera en peligro de nuevo.

Almendra no le dio una respuesta directa, solo le aseguró:

—Tranquilo, sé cuidarme sola.

Fabián suspiró, resignado.

Levantó la mano y le acarició suavemente el cabello, añadiendo:

—Si de verdad tienes que ir, tendrás que llevarme contigo.

Almendra se quedó sin palabras.

Adelante, Martín sentía que se le iba a dormir el cuerpo. Su jefe se estaba volviendo cada vez mejor para contentar a las chicas. Cielos, si no estuviera conduciendo, tendría que grabar esas palabras para cumplir con la misión de su abuelo.

El Sector 1 no estaba muy lejos de Lomas de Santa Fe, así que llegaron en poco tiempo.

Fabián tenía muchas más cosas que decirle a Almendra, pero ella tenía que ir a casa a cenar con su familia.

—Ya es tarde, vete a casa.

Al ver a la chica de ojos sonrientes despedirse con la mano, Fabián no pudo controlarse y la atrajo hacia sus brazos.

«¿Otra vez?», pensó Almendra.

—Alme, en realidad, nos conocimos hace tres años —dijo Fabián con voz grave, conteniendo la emoción en su interior.

—Tú… ¿tú eres el Comandante 001?

Fabián enarcó una ceja.

—Sí, ¿sorprendida?

Almendra sonrió al instante, sus ojos de cristal brillaban con una luz pura y hermosa.

—Claro que estoy sorprendida.

Hace tres años, Nueva Córdoba había enviado un equipo militar en una misión secreta para rescatar a los ciudadanos de Nueva Córdoba que habían sido secuestrados y maltratados. El líder de ese equipo era 001.

Todos lo llamaban Comandante 001. Debido al alto nivel de riesgo, el Comandante 001 se infiltró primero en la base para investigar la situación en secreto, y su contacto era Almendra.

Sin embargo, nunca se vieron. Se comunicaban dejando marcas en lugares fijos, pequeñas notas, en fin, usando todo tipo de métodos.

Fue Almendra quien le proporcionó al Comandante 001 el plano de la base.

Más tarde, cuando el momento fue propicio, se desató una feroz batalla. Para proteger a los trescientos civiles que estaban en los calabozos, el Comandante 001 se quedó atrás para cubrir la retirada, lo que retrasó su escape. Hubo una violenta explosión en los calabozos y resultó gravemente herido.

Todos trabajaron juntos para desenterrarlo de los escombros.

Cuando Almendra recibió la noticia y llegó, lo que vio fue un hombre cubierto de sangre. Jamás imaginó que ese hombre ensangrentado era Fabián.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Los Secretos de la Hija Recuperada