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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 344

El atractivo rostro de Fabián se ensombreció de inmediato, y frunció el ceño. —¿Mauricio Ortega?

—Sí, me lo ha pedido muchas veces. Iré un rato después de salir del trabajo.

—Voy contigo —soltó Fabián sin dudarlo.

No quería interferir demasiado en sus decisiones, pero quería estar con ella.

Almendra enarcó una ceja. —¿Tú también?

Fabián asintió. —Sí. Nunca te he visto correr en serio. Tú me llevas.

Él también sabía manejar motocicletas, pero con su problema de visión, no le quedaba más remedio que dejar que ella lo llevara.

Almendra no tuvo más opción que aceptar. —Está bien.

Si se negaba de nuevo, probablemente el señorito se iba a enojar.

***

A las seis de la tarde, Almendra terminó su jornada laboral. Como no podría ir a la empresa al día siguiente, le dejó instrucciones detalladas a Uriel antes de marcharse.

Primero tenía que ir a casa a cambiarse y ponerse su equipo, y luego pasaría por Fabián al Grupo Ortega.

De camino a Privada Las Garzas, Frida la llamó para preguntarle a qué hora salía del trabajo y si la esperaban para cenar.

—No me esperen, esta noche no ceno en casa. Quedé con unos amigos para correr en moto.

Almendra no especificó con quién.

Frida y Simón eran padres de mente abierta; nunca se opondrían a nada que Almendra quisiera hacer.

La quemadura que Almendra le había causado todavía le dolía, y no soportaba seguir escuchando a sus padres alabarla. Sentía que se volvería loca.

—Papá, mamá, voy a ver si el abuelo ya se despertó.

El abuelo no había dormido bien los últimos días en el hospital. Después de regresar a casa a las cuatro de la tarde, comió algo nutritivo y se quedó dormido. Había estado durmiendo hasta ese momento.

***

Poco después de que Betina fuera a la habitación del abuelo, llegó Almendra.

Frida, al ver a su querida hija, se acercó y la tomó de la mano. —Alme, ¿tienes hambre? ¿Por qué no comes algo antes de ir a correr?

Almendra sonrió. —No hace falta, mamá. Voy con Mauricio, su equipo y Fabián. Comeremos algo por ahí.

Mauricio había mencionado que el lugar de la carrera, La Grieta de Niebla, tenía un paisaje nocturno espectacular. Él y su equipo habían preparado ingredientes y utensilios para una parrillada, y planeaban hacer un picnic por la noche.

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