Betina abrió los ojos como si hubiera visto un fantasma, con la mirada llena de incredulidad y asombro total.
¡Se sentía como si le hubieran avisado que el mundo se iba a acabar!
Esa es... ¿Almendra?
¿La persona sentada en el lugar de la Maestra Alma era Almendra?
¿Cómo era posible?
¿Almendra era la legendaria Maestra Alma?
Almendra apenas tenía 18 años y la Maestra Alma ya tenía años de fama. ¡Esto no podía ser cierto! ¡No!
Y lo más importante, ¿cómo iba a poder una chiquilla de 18 años manejar una empresa tan grande?
La fundadora de CASA ALMA, la cadena mundial favorita de las señoras ricas y las hijas de papi... ¿cómo iba a ser Almendra, esa ranchera que acababa de regresar del pueblo?
¡Eso era imposible!
Al ver la cara de shock de Betina y su reacción igual a la de todos, Frida dijo emocionada y feliz: —Betina, ¿a poco tú también te quedaste fría con lo de tu hermana?
—Hace un momento, cuando la vimos, no podíamos dar crédito a nuestros ojos.
—Con razón tu hermana decía que estaba al mismo nivel que la Maestra Alma, ¡resulta que ella misma es la Maestra Alma!
—¡Esa niña es verdaderamente increíble!
Simón también estaba que no cabía de la emoción: —¡Sí! Alme es demasiado discreta. No nos había dicho nada de que ella era la Maestra Alma. ¡Vaya sorpresa que nos dio hoy! De solo pensarlo parece increíble, con 18 años, ¿cómo le hizo para ser tan excelente?
Yago también estaba impactado. Pensaba que sus nietos y Betina ya eran bastante buenos, ¡pero nunca imaginó que Almendra sería todavía mejor que ellos!
—Alme es realmente asombrosa, es una joya.

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