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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 487

Pero Kino la miró con cara de póker, sin decir ni pío.

Frida y Simón no querían que las hermanas se pelearan y dijeron: —Betina, si tu hermana dice que toca mejor, pues toca mejor, ya no discutan.

Eso solo hizo que Betina se indignara más y se puso terca: —Mamá, si mi hermana insiste en que toca mejor que yo, pues que toque. Así todos podremos apreciar su "gran nivel".

Lucía y Kino querían escuchar la versión de Almendra, así que se quedaron callados esperando ver cómo Betina se daba de topes contra la pared.

Fabián y Mauricio tampoco iban a meter su cuchara; si Betina quería humillarse sola, ¿ellos qué?

Cristian vio que Betina no aprendía la lección y volvía a apostar contra Almendra, así que la dejó ser.

Ella solita buscaba su castigo, así que dejaría que Alme le diera una buena lección a ver si así escarmentaba.

Todavía no escribía ni una de las 100 planas de la Biblia y ya estaba apostando otra vez sin usar el cerebro.

De todas formas, Alme era su Gran Maestra, así que aunque perdiera, no perdía nada.

—Va, trato hecho. Luego no quiero lloriqueos ni excusas para no pagar la apuesta —dijo Almendra mientras caminaba hacia el piano en el escenario.

Betina se burló: —Tranquila, yo siempre cumplo. ¡Pero si tú pierdes, tú me vas a servir el té a mí y me llamarás Gran Maestra!

Almendra ni volteó, solo soltó un claro y seco: —¡Jalo!

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