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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 53

La mano de Rodrigo, que sostenía el dinero, se quedó suspendida en el aire. Forzó una sonrisa y sacó un fajo más grande.

—¿Cinco mil te alcanzan para dos meses, no? Es todo lo que traigo.

Mauricio, que había estado observando la escena, finalmente entendió la situación. ¿Acaso no se estaban equivocando?

—¿Tienen miedo de que se aproveche de su familia y por eso le quieren dar cinco mil pesos para que se largue?

Las palabras directas de Mauricio tensaron el ambiente. Rodrigo, avergonzado y con el dinero en la mano, rio nerviosamente.

—Joven, ¿qué cosas dices? Solo quiero darle un pequeño apoyo económico.

—No lo necesito —dijo Almendra con frialdad.

Si no fuera por el respeto que le tenía a su abuela, ya los habría mandado a la unidad de cuidados intensivos.

—Almendra, te aconsejo que lo aceptes y dejes de hacerte la difícil. Son cinco mil pesos, ¡tómalo o déjalo! Si dejas pasar esta oportunidad, ¡no volverás a ver ni un centavo! —exclamó Valeria, irritada.

Para ella, que Almendra no aceptara el dinero significaba que quería más.

Susana también intervino, con aire de suficiencia:

—Así es, hermanita. El doctor Wilfredo está muy ocupado, no tiene tiempo para los asuntos de la familia Reyes. Mejor no vengas a molestarlo más. Si no, los favores que le pidas los tendrán que pagar papá y mamá.

—Disculpe, señorita, pero creo que está equivocada. A ella la traje yo. No tiene nada que ver con ese tal Wilfredo del que hablan —intervino Mauricio, exasperado. ¡Esta familia estaba loca!

Almendra, cansada de discutir con los tres, se dio la vuelta para irse, no sin antes decirle a Mauricio:

—Vámonos.

Mauricio asintió y, antes de seguirla, miró a los Farías con una sonrisa burlona.

Capítulo 53 1

Capítulo 53 2

Capítulo 53 3

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