A Salvador se le congeló la cara otra vez. No esperaba que Almendra, que parecía una niña, fuera tan brava y dominante al hablar.
—Naturalmente lo hago por mis pacientes. Todo el personal del hospital los vigila las 24 horas, no podemos permitir que les pase nada.
—Más bien tú… has hablado mucho, pero sigues sin enseñar tu cédula y no me dejas analizar tu medicina. ¡Se me hace que traes otras intenciones!
Como Salvador vio que no podía intimidar a Almendra, intentó voltearle la tortilla.
—¿Estás cuestionando al señor Lautaro? —Esa simple frase de Almendra dejó a Salvador mudo.
Efectivamente, en cuanto mencionó a Lautaro, Flavio, que ya no aguantaba la situación, habló:
—Director Salvador, la doctora Reyes ya habló con el señor Lautaro y todos escuchamos. Su identidad no está en duda. ¿Por qué no mejor le damos la medicina a los pacientes y vemos qué pasa? De verdad están muy graves.
—Sí, director. Yo confío en la doctora Reyes. Llevémosla con los pacientes.
—Director Salvador…
En un momento, todos se pusieron del lado de Almendra.
Salvador tenía una cara de pocos amigos, aunque con el traje y el cubrebocas nadie lo notaba.
—Está bien. Ya que todos confían tanto en ella, quiero dejar claro algo: si los infectados toman su medicina y pasa algo, ¡yo no me hago responsable! Si se le muere alguien por error, ¡que ella cargue con la culpa!
Se hizo un silencio total.
Muchos pacientes estaban al borde de la muerte. Lo más grave era que, antes de que llegara Almendra, moría gente todos los días. Salvador había obligado a ocultar esas muertes, diciéndole a las familias simplemente: «Lo sentimos, hicimos lo posible».
¿Y ahora quería echarle la culpa a la doctora Reyes?
Almendra sabía perfectamente qué juego estaba jugando Salvador. Soltó un bufido:
—Yo me hago responsable de los pacientes que atienda. Pero con una condición: quiero saber el número exacto de infectados, la gravedad de cada uno y, hasta la fecha, cuántos han muerto.
Al oír esto, Salvador se puso pálido de la culpa.
Flavio miró a Salvador:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Los Secretos de la Hija Recuperada