Entrar Via

Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 55

¿La cuenta oficial de Noblesse interviniendo personalmente para aclarar la situación de Elena y, para colmo, etiquetando la cuenta de Instagram de Aldana?

¿Qué significaba eso?

¡Que Aldana era realmente Niebla!

Una estudiante de preparatoria de dieciocho años, de una escuela de mala muerte, ¿resultaba ser la famosísima bailarina Niebla?! ¡Nadie podía procesarlo!

Antes de que pudieran recuperarse del shock, Aldana publicó el registro de compra en su propio Instagram.

Además de eso, adjuntó una pila de «cartas de abogado» que ya tenía preparadas.

Los internautas enloquecieron.

«¿Qué? ¿Aldana es Niebla? ¿Es en serio?».

«Noblesse emitió un comunicado, ¡así que debe ser verdad!».

«¡No manches! Ella a los dieciocho es una maestra de la danza, y yo a los dieciocho... mejor ni digo nada, mis palabras son duras, ya me voy».

«Con razón pudo interpretar 'Aurora' a la perfección sin partitura. Ahora todo tiene sentido».

«¡Niebla estudia en el Instituto Altamira! ¡Necesito toda la información de esa escuela en dos minutos!».

«¿Dónde están los que antes dudaban y la insultaban? ¿Se les comió la lengua el gato?».

«Elena y el Instituto Altamira fueron muy agraviados. ¡Apoyo a Niebla con las demandas!».

«Sería mejor investigar quién filtró la información en primer lugar y ajustar cuentas con todos».

Al ver las cartas de abogado, los reporteros finalmente recobraron el juicio y, sintiéndose culpables, comenzaron a borrar sus publicaciones.

Temían terminar en el banquillo de los acusados.

Igual de sorprendida estaba Elena, la chica estaba claramente en shock, mirando a Aldana con los ojos como platos, sin siquiera parpadear.

Ya era bastante increíble pensar que Niebla era amiga de Aldana.

Pero resultó que... ¡La ídola que había admirado durante años estaba justo a su lado!

—¿Tienen algo más que hacer? —Aldana dio un paso adelante, su mirada gélida recorrió a los reporteros, su tono era pausado pero penetrante.

Dicho esto, Aldana tomó de la mano a una aturdida Elena y se dio la vuelta sin dudarlo.

—¡Alda...! —Cuando Galileo llegó, el drama ya había terminado.

Con cara de confusión, sin tener idea de lo que había pasado, corrió detrás de Aldana, preguntando mientras avanzaba: —¿Qué pasó? ¿Qué sucedió? ¿Por qué los reporteros de la entrada están todos pasmados?

Elena se giró y respondió en voz baja: —¡Escúchame bien, Aldana es Niebla!

—¿QUÉ? —Galileo se quedó petrificado en el lugar, tratando de asimilar esa frase.

Al otro lado de la ciudad.

Lucrecia llevaba puesto el vestido de baile de Noblesse y un maquillaje impecable.

Estaba sentada en el sofá, con el porte de una señorita de alta sociedad, delicada y refinada.

Los reporteros ya habían instalado su equipo y comenzado la transmisión en vivo para la entrevista.

—Señorita Lucrecia, con respecto a esta competencia, ¿hay algo que le gustaría decir?

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Más que una niña: La rebelde y su protector