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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 650

Después de ver a Brunilda y a su esposo sentarse, Aldana se dirigió a la primera fila.

—¡Aldana!

—¡Aldana!

—¡Alda!

Al ver a Aldana, los estudiantes de informática de la primera fila se pusieron de pie y la saludaron respetuosamente.

—Siéntense.

Aldana asintió con indiferencia, indicándoles que tomaran asiento.

—Sí.

Todos volvieron a sus asientos de forma ordenada, con un sonido casi ensordecedor.

Los espectadores de alrededor les lanzaron miradas de extrañeza.

Aldana frunció el ceño. ¿Por qué parecía la jefa de una pandilla?

Qué absurdo.

—Alda, un café.

Galileo Salgado se acercó de inmediato, sacando servilmente toda la comida que había traído.

A él también le encantaba el Equipo Inmortal. La última vez, no pudo venir por un asunto de la universidad y se arrepintió durante mucho tiempo.

Por suerte, para la gran final, Alda les había conseguido entradas a todos.

—Gracias.

Aldana dio un sorbo. Era su sabor favorito, mango, y su humor mejoró.

—Galileo, recuerdo que tú también juegas a este juego —preguntó Elena Altuno, que estaba sentada a su lado, con curiosidad—. Hoy el Equipo Inmortal se enfrenta al equipo Ds de Belanor, ¿crees que tenemos muchas posibilidades de ganar?

—Mmm…

Galileo, con una paleta en la boca, adoptó una expresión pensativa y dijo de forma poco clara: —La verdad es que el equipo Ds es muy bueno. Han pasado del puesto treinta a estar entre los tres primeros. Tanto su estrategia como sus tácticas son muy innovadoras.

—Por supuesto, nuestro Equipo Inmortal tampoco se queda atrás. Sobre todo después de vencer al equipo ST la última vez, la moral está por las nubes.

—Pero…

Galileo cambió de tono, y Aldana también lo miró con curiosidad.

—Ambos equipos están muy igualados, así que es difícil decir quién ganará.

—Además, el Equipo Inmortal no tiene suplentes —añadió Galileo.

—¿No tienen suplentes?

Aldana se detuvo a medio sorbo de café, sus ojos estrellados se entrecerraron con una frialdad palpable.

—No.

Estaban decididos a derrotar al equipo campeón de las dos últimas ediciones y llevarse el trofeo a casa.

Los seguidores de ambos bandos se enzarzaron en una guerra de palabras en internet, sin que ninguno diera su brazo a torcer.

«Je».

Un lugar tan insignificante y armaban tanto escándalo.

***

Diez minutos después.

La competición comenzó oficialmente.

Igual que en las semifinales, sería al mejor de cinco partidas.

Al ser la final y gracias a que los organizadores optaron por una «transmisión global gratuita en directo», la atención y el debate eran excepcionalmente altos.

Al principio.

Ambos equipos parecían estar en buena forma, y el enfrentamiento fue muy reñido.

Después de media hora, las bajas estaban más o menos igualadas.

Pero Aldana no tardó en darse cuenta de algo…

El rendimiento del jugador número tres del Equipo Inmortal era muy inestable; a veces, sus habilidades fallaban por completo.

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