—De acuerdo.
El capitán no se negó. Se hizo a un lado, queriendo ver qué clase de truco se sacaba de la manga aquella chica.
Aldana se adelantó, se inclinó ligeramente y sus dedos se posaron sobre el teclado.
Pronto, en la pantalla grande apareció la página de inicio de sesión del videojuego WKL.
En un instante.
Todos, tanto en el escenario como en el público, entendieron.
La supuesta prueba consistía en iniciar sesión en la cuenta personal de Demon.
—Tú…
Al ver a Aldana introducir el usuario y la contraseña con total naturalidad, y cómo la página cambiaba rápidamente a su perfil personal, las pupilas del capitán se dilataron.
Carajo.
Era de verdad la página personal de Demon.
Un inicio de sesión en vivo, no podía ser falso.
—¡Demon!
—¡Aldana es Demon!
—¿Alguien me puede explicar qué ha pasado en estos dos años? ¿Por qué Demon pasó de ser hombre a ser mujer?
—Solo hay una explicación: Demon se fue de viaje a Tailandia.
—¡Cállate!
—Demon…
RayoX miró la página y luego a Aldana, tan sorprendido que no podía articular una frase completa.
Había fantaseado muchas veces con el reencuentro con su jefe, pero nunca se lo había imaginado de esta manera.
¡Su jefe… se había cambiado de sexo!
—¡Ah!
RayoX sintió que las piernas le flaqueaban y casi se cae al suelo. Varios miembros del equipo corrieron a sostenerlo.
—Qué poca cosa.
Aldana le lanzó una mirada al desconsolado RayoX, esbozó una leve sonrisa y se dirigió a todos.
—En aquel entonces me presenté como un hombre simplemente porque era joven, y a mi familia le preocupaba que no pudiera soportar el ataque de los chismes y rumores.
Y era cierto.
Entre los jugadores profesionales de este tipo de juegos, apenas había chicas.
Incluso las streamers que eran mujeres a menudo eran objeto de críticas y juicios.

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