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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 810

Instituto de Investigación.

—¡Vaya, Aldi, has vuelto!

Al ver a Aldana, los ojos de los viejos investigadores del instituto brillaron de emoción.

—Sí.

Aldana dejó su mochila y se sentó despreocupadamente en una silla.

—Hacía mucho que no venías al instituto. ¿Estás bien? ¿Los estudios no son muy difíciles?

El director del instituto, Sancho, se acercó con café y postres, su rostro envejecido mostraba una sonrisa aduladora.

Aldana levantó lentamente los párpados, miró al anciano de enfrente con pereza y dijo con calma:

—Si tienes algo que decir, dilo.

—No, nada.

Sancho se encogió de hombros y sonrió.

—Es solo que te echábamos de menos, te extrañábamos mucho.

—Ah.

Una sonrisa se dibujó en los labios de Aldana mientras decía con indiferencia:

—Si no tienes nada más que decir, entonces me pondré a trabajar.

—¡No, no, no!

Al ver que realmente se iba a marchar, Sancho la siguió de inmediato, rascándose la cabeza.

—Es que este mes los proyectos de investigación del instituto han aumentado y nos hemos pasado del presupuesto.

—El mes pasado les transferí veinte millones… —dijo Aldana, volviéndose con desgana.

Sancho estaba a punto de arrodillarse. La investigación costaba un dineral y ya habían intentado ahorrar al máximo.

Pero no habían conseguido ahorrar mucho.

Justo cuando se preguntaba cómo iba a pedirle más dinero a la jefa, por una feliz coincidencia, Aldana había vuelto.

—Mañana por la tarde, el dinero estará en la cuenta.

Sancho era un empleado dedicado y Aldana no quería ponerle las cosas difíciles, así que dijo en voz baja:

—Ven a ayudarme a ver una cosa.

—¡Por supuesto!

Contento por haber conseguido el dinero, Sancho corrió más rápido que nadie, sin saber ya ni dónde tenía la cabeza.

***

En el laboratorio.

Capítulo 810 1

Capítulo 810 2

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