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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 273

Después del trabajo, Magdalena recogió sus cosas y fue al baño.

Para cuando salió, ya todos se habían ido. Fue la última en abandonar la empresa. Al llegar a la calle, notó que el auto de Renato la estaba esperando.

Al verla salir, Camilo se bajó para abrirle la puerta. Ella miró a todos lados asegurándose de que nadie la viera y se deslizó rápidamente al interior.

Mientras Camilo arrancaba el auto, ella preguntó confundida.

—¿A dónde vamos?

—A celebrar —respondió Renato de forma escueta.

Su cerebro sufrió un corto circuito.

—¿A celebrar qué?

Renato le soltó el cabello que ella había recogido meticulosamente para trabajar. Magdalena era una joven llena de vitalidad, y ese peinado la hacía lucir demasiado estricta.

A él no le gustaba verla así. Prefería su encanto fresco y natural.

—Hoy es nuestro primer día de casados. ¿No deberíamos celebrarlo?

—Ah, es verdad —asintió ella. Ciertamente era un día importante y ameritaba una celebración.

Renato había hecho una reserva en un elegante restaurante italiano y pidió una botella de vino carísimo. Sin embargo, solo él bebió vino; Magdalena se limitó a tomar jugo.

Del otro lado de la calle, Andrés Vargas miraba a través de la ventanilla de su auto. Sus ojos se fijaron en la pareja que cenaba detrás del enorme ventanal del restaurante. Su mirada se afiló, cargada de un brillo peligroso.

Sacó su celular y marcó el número de Magdalena. Ella sacó el teléfono de su bolso, vio el nombre en la pantalla y contestó, extrañada.

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