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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 322

Al escuchar esas palabras, Magdalena sintió por un instante como si algo se retorciera en su corazón, un dolor agudo y punzante.

La situación de Lázaro en la familia Guzmán no era buena. En ese entonces, ya se había peleado con Don Matías. Después de graduarse, entró a trabajar en la Corporación Guzmán y a menudo sufría presiones y sabotajes por parte de Leonardo Guzmán, por lo que darle a Magdalena una vida feliz era una meta demasiado difícil.

En el cumpleaños número dieciocho de Fátima, Octavio Sarmiento le había regalado el diez por ciento de las acciones de la Corporación Sarmiento, dejando claro para todos que Fátima sería la futura heredera del negocio familiar.

Casarse con Fátima significaba no solo obtener ese diez por ciento de las acciones, sino también el respaldo de la Corporación Sarmiento. Fue por eso que Lázaro le propuso un matrimonio falso.

Fátima lo pensó durante tres días y finalmente aceptó.

Sus motivos fueron dos. Por un lado, envidiaba el hermoso romance que Magdalena y Lázaro habían compartido por más de diez años y se sintió conmovida por la sinceridad del amor que él le profesaba a su hermana. Por otro lado, había una razón personal.

En la universidad, ella se había enamorado de un chico llamado Álvaro Jara. Álvaro venía de una familia común y corriente, y ella, temiendo lastimar su orgullo o someterlo a mucha presión, le ocultó que era la hija de Octavio Sarmiento.

Pero el secreto no duró para siempre. Cuando él se enteró, rompió con ella. Se involucró con otra chica de su misma condición social y, al graduarse, se casaron.

Cuando Lázaro la buscó, apenas había pasado una semana desde la boda de Álvaro. Con el corazón hecho pedazos y sintiendo que ya nada le importaba, ella terminó aceptando el trato.

Un año después del falso matrimonio entre Lázaro y Fátima, Álvaro Jara y su esposa sufrieron un accidente automovilístico, dejando huérfana a Reina, de apenas un mes de nacida.

La niña estaba destinada a un orfanato, pero Fátima se compadeció de ella y decidió acogerla.

En aquel entonces, Reina se llamaba Reina Jara.

Para no levantar sospechas en las familias Guzmán y Sarmiento, Fátima fingió un embarazo. A pesar de tener el vientre plano, se fue al extranjero usando como excusa la necesidad de descansar.

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