Entrar Via

ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA romance Capítulo 398

Renato dio un paso al frente con mucha cautela.

Al ver la cara de pocos amigos de Dani, tragó saliva y se armó de valor para intentar calmar las aguas:

—Coronel, la señorita Serrano... solo quería salvarlo. Va al hospital a operarlo, no es nada del otro mundo... ¿Nosotros... empezamos a investigar este secuestro?

La voz de Renato se fue apagando, aplastada por el aura intimidante que emanaba Dani.

Dani no contestó.

Simplemente se dio la media vuelta y se marchó.

En el fondo, sabía que él mismo se lo había buscado.

Él le había pedido que se alejara, y ella le estaba haciendo caso a la perfección.

Era él quien no lograba controlarse y terminaba metiéndose donde no lo llamaban.

Melisa llegó al hospital con Tobías.

Tras pasar por todos los protocolos de esterilización, se encendió la luz del quirófano y metieron a Tobías a la sala.

A esas alturas, el chico seguía en las nubes.

Ya no sentía tanto miedo por perder su carrera; en su mente solo estaba la mirada fría y hermosa de Melisa.

Esa chica era demasiado especial; se le había quedado grabada a fuego en la memoria.

En cuanto la anestesia hizo efecto, Melisa cruzó miradas con varios de los mejores cirujanos del lugar, entre ellos algunos médicos veteranos.

Juntos, iban a llevar a cabo esa innovadora y complejísima cirugía reconstructiva.

Como tenían que reparar el daño en las cuerdas vocales de Tobías milímetro a milímetro, además de asegurarse de que no quedaran cicatrices feas, la cirugía se prolongó hasta las siete de la noche.

Todo fue un éxito.

Al menos para Melisa, que logró implantar las células reparadoras en la zona afectada.

Ahora solo quedaba esperar a que esas células hicieran su trabajo y el tejido dañado se regenerara.

Gilberto y los demás médicos salieron exhaustos.

Mientras caminaban por el pasillo, uno de ellos comentó:

—Vamos a cenar algo. Yo llegando a mi casa me voy a quedar dormido enseguida. Esta cirugía de garganta me dejó molido, ya hasta veo borroso.

—Doctora, ¿qué se le antoja? Vamos a echarnos un buen taco.

Melisa negó con la cabeza.

—Tengo unos pendientes esta noche. Vayan ustedes.

La subasta de los locales de Plaza del Roble era a las ocho de la noche, así que no le daba tiempo de cenar.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA